El PSG superó toda lógica y afianzó su boleto a semifinales del Mundial de Clubes de la FIFA al vencer, con dos jugadores menos, al Bayern Múnich 2-0, en la instancia de los cuartos de final de la competición.
Désiré Doué y Ousmane Dembélé fueron los verdugos del cuadro bávaro al doblegar la resistencia de un Manuel Neuer que no mostró su mejor versión, o al menos a la que tenía acostumbrado a los aficionados.
El primer tiempo mostró una mejor cara el equipo alemán, con llegadas constantes, y donde el portero Gianluigi Donnarumma se encargó de despachar el peligro que rondaba en su portería.
Harry Kane era el referente del ataque germánico, pero sus propuestas no tenían un respaldo claro y terminaban infructíferas ante las respuestas que Donnarumma entregaba en cada ocasión de peligro.
Los franceses esperaban, mantenían el orden, y aprovechaban las desatenciones del Bayern para llevar peligro al área contraria, aunque el primer tiempo tocó a la puerta y las acciones se habían acabado en su primer intérvalo.
El retorno de los banquillos supuso que el PSG retomara las iniciativas de las llegadas, mismas que comenzaron a dar frutos y que pusieron a exigirse a Neuer para evitar la caida de su portería.
Doué adelantó al vigente campeón de Europa en el minuto 78 y Dembélé selló el triunfo en el 90+6, cuando el PSG defendía con nueve jugadores por las expulsiones del ecuatoriano Willian Pacho y del francés Lucas Hernández.
El cuadro de Luis Enrique esperará al ganador del duelo entre Real Madrid y Borussia Dortmund para conocer a su rival en la instancia de las semifinales, aunque tendrá dos bajas menos en la zona defensiva con las expulsiones de Pacho y Hernández.
Del lado del Bayern, la derrota no solo cobró la eliminación en la competición, sino la grave lesión que sufriera el futbolista Jamal Musiala, quien en un balón disputado con Donnarumma sufrió una lesión de gravedad en su tobillo.
Musiala salió en camilla y en ambulancia hacia un centro asistencial, y en los rostros de los jugadores se notaba su preocupación por lo visto en cancha, Donnarumma inclusive lloraba cuando le daban la asistencia médica.







