Andrew Reyes habla muy poco español, pero por sus venas corre sangre cuscatleca: sus padres son originarios de La Paz, y asegura que está feliz de defender los colores de la Azulita sub-17.
«Desde chiquito quise jugar para la selección, desde que tenía cinco años. Mi papá siempre me ha estado hablando sobre la selección salvadoreña. Él siempre quiso jugar con la mayor, quiso ser profesional, pero nunca tuvo la oportunidad, pero yo sí tengo la oportunidad y estoy feliz de estar acá», dice.
Andrew milita en el equipo Cedar Stars de los Estados Unidos. En la sub-17 juega como carrilero y fue uno de los artífices en la conquista del pasaje al Mundial de Qatar.
Como todo chico también sueña con jugar profesionalmente al fútbol y, preferentemente, en el Viejo Continente y con la selección mayor. En el país su equipo preferido es el Alianza y así lo dijo con claridad. En el Mundial de Qatar afirmó que le gustaría enfrentar a la selección de Francia.







