Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC) registraron más de 1,000 nuevos casos de viruela del mono o «mpox» en la República Democrática del Congo (RDC) en una semana, según medios internacionales.
La mpox, calificada desde mediados de julio como una emergencia internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS), apareció entre seres humanos en torno a 1970 en RDC.
Desde enero hasta el 13 de agosto, la CDC notificó 17,541 casos y 517 muertes en 13 Estados miembros de la Unión Africana (UA). Estas cifras representan un aumento del 160 % en el número de casos y el 19% en las muertes, en comparación con el mismo período en 2023. Según las autoridades sanitarias, RDC representa el 96% de todos los casos y el 97% de todas las muertes notificadas en 2024 del continente.
Asimismo, en 2023 se observó un aumento del 79 % en el número de casos en comparación con 2022.
Durante décadas, esta enfermedad se mantuvo limitada a una decena de países africanos y se le atribuía una mortalidad muy incierta, estimada entre el 1 % y el 10 %.
Esta incertidumbre se acentuó aún más hace dos años, cuando la enfermedad se propagó al resto del mundo. En los nuevos países, especialmente en los occidentales, donde circuló la mpox, la mortalidad resultó ser muy baja: alrededor del 0,2 %.
Estas fluctuaciones tienen varias explicaciones, entre ellas, el contexto sanitario, ya que es diferente en los países africanos que en los territorios occidentales. También influye en la contagiosidad: algunos pacientes son mucho más vulnerables que otros.







