La recuperación de territorios, el aumento en la movilidad, la mejora del comercio y el auge del turismo son algunos de los logros alcanzados por las autoridades tras la eliminación de las maras mediante el régimen de excepción, una medida constitucional efectiva y que ha sido la mejor evaluada por los salvadoreños desde su implementación.
Fue el 27 de marzo cuando el presidente Nayib Bukele solicitó el régimen de excepción para reestablecer el orden y control territorial, se instauró tras un alza de homicidios cometidos entre el 25 y 26 de marzo del 2022, que ascendió a 76 crímenes contra la vida. El régimen sirvió para contrarrestar el accionar de las pandillas y salvaguardar la vida de la población, tres años después cerca del 90% le ha dado su aprobación.
Con dicha disposición legal, las autoridades reforzaron acciones en busca de pandilleros, como patrullajes terrestres, marítimos y aéreos, además de controles vehiculares. De igual forma en ciertas zonas se mantiene presencia permanente de soldados y policías. La captura y el temor que sintieron las pandillas provocó una disminución de violencia que, hasta la fecha, a tres años de implementado, se mantiene.
Tras los 30 días de ejecución de la medida de seguridad la población le otorgó una nota de 7.99 en una encuesta hecha por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop), de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Mientras que, el porcentaje de aceptación fue de 83.7 %, con solo tres meses en ejecución, según un sondeo de opinión pública de la Fundación Guillermo Manuel Ungo (Fundaungo).
Al año de implementación la calificación fue de 7.92; el 27.7% de los encuestados dijo que el principal logro era la mejoría en la seguridad y la sensación de tranquilidad que se percibía en el país, el 17.5% hizo alusión a que ya no había presencia pandilleril en las colonias, una proporción similar indicó que el principal logro era la reducción de la delincuencia, el 14.6% indicó que era tener la libertad de transitar en cualquier lugar y un 10.1% dijo que era el encarcelamiento de pandilleros, de acuerdo con resultados de una encuesta de Iudop.
De igual forma, una encuesta de la Fundaungo reveló a finales del 2022 que el 89.9% de los encuestados estaba de acuerdo o muy de acuerdo con la implementación del régimen de excepción.
Para el segundo año de ejecución, la población mantuvo el impacto positivo del régimen subiendo la calificación a 8.13 y el 87.5% de los salvadoreños dijeron sentirse seguros con el régimen versus un 5.2% que dijo se sentía inseguro, según una encuesta de Iudop.
También, el régimen resultó ser tan beneficioso que al consultarle a los salvadoreños si aprobaban esta medida, 9 de cada 10 dijeron que sí, esto según una encuesta del Centro de Investigaciones, Estudios Sociales y Económicos de Centroamérica (CIESCA) en 2023.
La misma tendencia marcan las encuestas realizadas por CID Gallup. La casa encuestadora reveló en noviembre de 2023, que el 96 % de los salvadoreños estaba de acuerdo en alguna medida con las acciones implementadas por el presidente Nayib Bukele contra los grupos de pandillas.
El régimen de excepción permitió devolver la tranquilidad a los salvadoreños quienes ahora pueden transitar en horas nocturnas sin ser asaltados o cuestionados por integrantes de maras, también se eliminaron las disputas en colonias donde había pandillas contrarias y se han recuperado miles de viviendas que fueron usurpadas, entre otros logros.
El año pasado la población expresó en una encuesta de CID Gallup que sentiría miedo de que las pandillas tomen venganza al quitarse la medida legal y provocaría un incremento de la delincuencia. Un 84% de los encuestados dijo que estaban a favor de la continuidad de la disposición legal, meses anteriores, otros resultados de una investigación de Iudop revelaron que el 69.1% de los salvadoreños estaba a favor de que el régimen de excepción debía de prorrogarse por más tiempo.
Fuerzas del orden llevan seguridad
El presidente Bukele ha reiterado en varias ocasiones que los logros en seguridad no habrían sido posibles sin el esfuerzo de policías y soldados quienes a diario brindan seguridad la población y están detrás de los criminales.
El año pasado, en abril, un sondeo público de Iudop de la UCA, calificó con 8.1 el trabajo de la Fuerza Armada de El Salvador y 7.92 la labor de la Policía Nacional Civil, ambas instituciones destacaron entre otras instituciones evaluadas sobre el trabajo que han efectuado al estar en vigor el régimen de excepción.
En la encuesta también se resaltó que el 53.9 % de la población dijo tener mucha confianza en la Fuerza Armada, frente al 49.4 % que expresó tenerla para con la Policía.
«El Plan Control Territorial, la guerra contra las pandillas, el régimen de excepción, funcionaron porque tenían el apoyo y confianza plena del pueblo salvadoreño, sino no hubieran funcionado. El Salvador es el país más seguro del hemisferio occidental», ha mencionado Bukele.







