Las medidas de seguridad del Gobierno del presidente Nayib Bukele tienen el respaldo del 96 % de los ciudadanos, de acuerdo con la última encuesta de la firma CID Gallup.
El éxito del Plan Control Territorial y del régimen de excepción para conquistar la paz y tranquilidad de las familias es también el motivo por el cual nueve de cada 10 salvadoreños aprueban al presidente Bukele.
Todo esto no hace más que confirmar que el pueblo tomó la mejor decisión de su historia al enviar a la irrelevancia a ARENA-FMLN, superar la posguerra y elegir al presidente Bukele como el líder que transforma y moderniza la nación, y la lleva por el camino de la prosperidad y el desarrollo.
Se requirió de un verdadero liderazgo y de un verdadero compromiso con el pueblo para impulsar las medidas de seguridad que de verdad defienden la vida y los derechos de los ciudadanos.
El presidente Bukele demostró independencia al rechazar fórmulas extranjeras ineficaces para enfrentar la delincuencia. Frente al exceso del garantismo que blindaba a los criminales, optó por la vida de los ciudadanos.
Solo al enviar a prisión a 90,000 integrantes y colaboradores de las pandillas es que el Estado pudo recuperar las calles y las comunidades para las familias.
Para extirpar a las maras de la sociedad salvadoreña y defender a los ciudadanos se necesita radicalidad. Ser tibios con los pandilleros únicamente los hizo fuertes y condenó a todo el país a vivir bajo el terror de su brutalidad.
No se puede esperar que un criminal con decenas de asesinatos cambie. Además, debe pagar por las abominaciones que cometió. La impunidad que ARENA-FMLN garantizaron a los pandilleros, como parte de sus negociaciones, dejó millares de delitos sin resolver.
Ahora, con el Gobierno del presidente Bukele, la impunidad de los homicidios desapareció. Los pocos asesinatos que todavía ocurren se resuelven prontamente. La justicia dejó de ser un bien escaso y los jueces dejaron de estar al servicio de las mafias para proteger ahora los derechos del pueblo.
Hoy, las familias dejaron de llorar a sus hijos asesinados y los trabajadores pueden llevar a sus familias el fruto de sus esfuerzos sin entregárselo a los extorsionistas.
Estas son las razones por las que el presidente Bukele tiene un amplio respaldo popular. No solo supo escuchar los problemas de los ciudadanos, sino que también tuvo la valentía y la decisión política de enfrentarlos.







