Ricky Parrado, exintegrante del grupo musical Los Iracundos, se presentará esta noche en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA) como parte de su gira en El Salvador, que también llevará la noche del sábado al distrito turístico de Ataco, en el departamento de Ahuachapán.
«Traemos un manojo de canciones», adelantó el artista sobre la gira, en una conferencia de prensa en un establecimiento ubicado en el paseo El Carmen, en Santa Tecla, departamento de La Libertad.
«[El repertorio de] canciones que siempre la gente ha querido escuchar y son variadísimas porque hemos grabado 783 canciones», dijo, lo que recordó la extensa producción musical de este grupo con el que obtuvo una gran popularidad.
«Yo comencé en 1976. La primera canción la grabé con el maestro Eduardo Franco con apenas 19 años», rememoró. El intérprete tendrá como antesala al show un repertorio de cumbias y boleros de antaño con la actuación de José Montoya, de Los Beats, y la presentación del maestro del saxofón Víctor Tomasino.
El público volverá a oír y cantar melodías como «Calla», «Te lo pido de rodillas», «Va cayendo una lágrima», «Soy un mamarracho», «Puerto Montt», «Las puertas del olvido», «Tú con él», «Me quedé en el bar», «Apróntate a vivir», entre otras producciones que continúan marcando generaciones.
«No te puedes perder [los conciertos]» reiteró. Además, reveló que durante el concierto «va a haber un premio sorpresa inolvidable». Parrado regresa a El Salvador para reencontrarse con su público y juntos recordar todos los temas que han marcado generaciones.
El sitio los iracundos.com recuerda que la historia del grupo comenzó en la ciudad de Paysandú, Uruguay, en los años sesenta, «cuando un grupo de jóvenes talentosos decidió unir su amor por la música romántica con sonidos modernos».
Añade: «Su estilo único, que mezcla baladas melódicas con influencias del rock y el pop de la época los llevó a conquistar el corazón del público en toda América Latina».
Con temas inolvidables como «Puerto Mott» y «Te lo pido de rodillas», Los Iracundos se convirtió en un ícono que aún hoy emociona a generaciones. Vendió 15 millones de discos y cosechó décadas de relevancia internacional.







