María Otilia Benítez fue recibida por última vez por los niños del Centro Escolar Caserío El Picacho, en Pasaquina, La Unión Norte, quienes, junto con sus padres y la comunidad, le hicieron un homenaje de despedida a esta profesora, quien se retira después de 36 años de servicio educativo.
En su último día de trabajo en la escuela, los estudiantes la llenaron de abrazos, flores, regalos y sobre todo de palabras de agradecimiento por su labor al frente de la educación parvularia y básica de varias generaciones que se formaron durante su tiempo de servicio.

«En nombre de todos y de corazón le decimos muchas gracias por todo lo que hizo por nosotros, por las enseñanzas brindadas tanto a nuestros padres como a nuestros hermanos y a nosotros, porque ha sido maestra de generaciones, algunos ya son profesionales, otros están en proceso de serlo, y algunos están empezando esta carrera», expresó Ashley Canales, una exestudiante del centro educativo.
La maestra Otilia comenzó su trayectoria en esta escuela en 1988 como auxiliar docente «ad honorem». En 1992 fue nombrada directora de la institución educativa, cuyo cargo desempeñó hasta este año en el que se retira.
Entre los logros que más destacan de su trayectoria están la ejecución de un proyecto de ampliación y remodelación de la institución educativa y la batalla que más le costó, pero que también ganó fue legalizar la propiedad donde se encuentra el centro educativo, cuyo proceso le llevó varios años.

«Le agradezco a cada padre de familia la confianza que tuvo para depositarme la educación de sus hijos. Tengo muchos profesionales y comerciantes con empresas de éxito que pasaron por mis aulas, y les sembramos esa semilla del saber; si eso no hubiese sido posible no estaría recibiendo este gran homenaje», expresó la homenajeada.
Durante la actividad recibió muchas muestras de cariño de exestudiantes que ahora residen en Estados Unidos que reconocen la entrega que hizo en la educación de cientos de estudiantes.







