En un ambiente de fe, se celebró hoy la misa crismal, en catedral Metropolitana de San Salvador, en la que se consagraron los santos óleos, usados por la Iglesia Católica en la imposición de sacramentos como la unción de los enfermos y cientos de presbíteros, renovaron sus promesas sacerdotales.
«Les invito a que nuestro sacramento lo vivamos con profundo agradecimiento a Dios, por tan grande don de servirle a él», expresó el Arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, durante la celebración religiosa, concelebrada por cientos de sacerdotes que se dieron cita, desde los departamentos de La Libertad, Cuscatlán y San Salvador. En la misa participó el nuncio apostólico, Luigi Roberto Cona.

La misa crismal es de los actos más solemnes del calendario litúrgico, donde los sacerdotes a viva voz, renuevan su compromiso frente al obispo, de seguir sirviendo a Dios y a la iglesia.

«Juntos trabajaremos incansables por el reino de Dios y por la salvación de todos», expresó Escobar Alas, frente a una multitud que abarrotó el principal templo católico de San Salvador.
Durante la ceremonia fueron consagrados los santos óleos para los enfermos, los óleos para los neocatecúmenos y el óleo para el Santo Crisma, que son aceites especiales para diferentes ritos religiosos.







