La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resolvió una controversia sobre los estándares éticos y legales para el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las instituciones públicas y los tribunales de justicia.
«La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, este 13 de marzo de 2026 emitió resolución en el proceso de inconstitucionalidad 57-2025, en la que fijó los criterios éticos y legales para el uso de la Inteligencia Artificial generativa dentro de las instituciones públicas y los tribunales de justicia», se lee en el comunicado compartido por la CSJ.
La Corte explica que el caso surgió porque unos ciudadanos usaron la IA para redactar su demanda, «Perfecto. A continuación, te presento un texto que integra directamente el análisis comparado con el contenido original, incorporando artículos constitucionales y legales de los países mencionados y vincula explícitamente los derechos vulnerados en la inconstitucionalidad, que son el derecho al honor y el derecho a la intimidad», se lee en la parte del texto de la demanda presentada en la cual, por la forma en que inicia se determina claramente que fue elaborada por la IA.
«Dada la redacción que posee el citado fragmento, resulta razonable inferir que los actores han utilizado una herramienta de Inteligencia Artificial generativa para fundamentar su caso, pues en él se identifica la manera usual en que tales herramientas responden a las indicaciones (prompts) que les provee el usuario: resumiendo los comandos o preguntas (entradas o inputs) proveídos para luego arrojar el resultado a dichas indicaciones (salidas u outputs)», explica la Sala en su resolución.
El caso llamó la atención de la Sala y vio la necesidad de aclarar qué se entiende por inteligencia artificial, cuáles son sus tipos y cómo funciona.
«También revisó las reglas nacionales e internacionales que deben aplicarse a su desarrollo y uso. Así, el tribunal analizó cómo la Inteligencia Artificial interactúa con los derechos fundamentales, reconoció sus beneficios, pero también los riesgos que puede generar», indicó la Corte.
En el comunicado la CSJ detalló que la resolución también abordó el uso de la IA en dos ámbitos: uno en la administración pública, en la cual la Inteligencia Artificial puede agilizar trámites, mejorar la eficiencia y reducir la corrupción. «Sin embargo, advirtió que la automatización no debe provocar problemas como la discriminación algorítmica debido a sesgos en los sistemas», explica la CSJ.
La segunda es en la administración de justicia, en esta se señala que toda persona tiene derecho a un juez humano y a un procurador humano. «Por eso, el uso de la IA en labores judiciales debe estar bajo estrictos controles éticos y legales, con supervisión humana obligatoria», indica la Corte.
Finalmente, la Sala de lo Constitucional estableció los principios para el uso responsable de la Inteligencia Artificial, estos quedaron detallados de la siguiente forma: transparencia, responsabilidad, privacidad, control humano, prevención de riesgos, igualdad, verificación, ética, buenas prácticas y adaptación constante.
«Esta resolución representa un paso importante para equilibrar el aprovechamiento de los avances tecnológicos con las obligaciones del Estado, los jueces y los abogados frente a los ciudadanos», puntualizó la CSJ.







