Reina de López compró en el agromercado instalado en el distrito de San Marcos, en San Salvador Sur. Entre los estantes que exhiben los productos escogió verduras, hortalizas, granos básicos, especias, entre otros. Llenó tres bolsas con los comprados y se dirigió a pagar. «Son $9.50», le dijo la cajera. Sacó el dinero y canceló.
«He hecho lo mejor, porque aquí hallamos lo que nosotros consumimos a precios bien bajos. Se ahorra bastante, porque en el mercado está todo caro», afirmó De López al valorar la función de los agromercados, contemplados en la fase 1 del Plan Económico del presidente Nayib Bukele para abaratar los alimentos y evitar la especulación en el mercado nacional.
De López reconoció que esa misma cantidad de productos que compra en el agromercado de San Marcos en un mercado tradicional o en el supermercado el valor total sería de $20.

Ella es una de los miles de salvadoreños que han ahorrado hasta un 50 % al comprar en los agromercados que impulsa el Gobierno de Nayib Bukele para proteger la economía familiar, especialmente la de los hogares más vulnerables.
«Esto nos ayuda bastante al bolsillo. Llevo varias cosas y solo he gastado $10. Este precio casi se duplica en el súper o en el mercado. Hay bastante ahorro», expresó Juana de Rolín.
Lucía Coto, por su parte, detalló su ahorro familiar al comprar en los agromercados. «En el supermercado una libra de frijoles anda rondando entre $1.75 y $1.50, y aquí está a $0.80. Es un gran ahorro del 50 %», comparó Coto.

Adolfo Borja habló de un antes y un después en los precios de los alimentos en el mercado nacional. «Está bien lo que ha hecho el Gobierno porque es una ayuda para el pueblo. Lo que antes se encontraba más caro hoy está más barato. Esto que llevo antes eran $10 o $15, hoy es menos. Es un ahorro de un 50 %, digamos», estimó.
El ahorro, dijeron quienes han comprado en el agromercado de San Marcos, les permite disponer de dinero para cubrir otros compromisos del hogar.
Guadalupe Hueso, importadora para dicho punto de venta, reiteró que los productos frescos y de calidad los reciben directamente del productor, lo que ayuda a que tengan un precio justo. «No hay intermediarios», reafirmó.







