El arte salvadoreño ha dejado una huella imborrable en la recienten la vigésima edición Bienal de Escultura y Cerámica, celebrada en Tegucigalpa, Honduras. El artista Óscar Orlando Pérez fue galardonado con el Premio Único en Escultura por su obra «Estructura Ritual XVIII», con el cual destaca la creación artística de El Salvador.
La Embajada de El Salvador en Honduras jugó un papel crucial al acompañar y apoyar al artista durante su participación. Gracias a las gestiones coordinadas entre el Departamento de Promoción Cultural de la Dirección General de Diáspora y Promoción Cultural de Cancillería y la representación diplomática en Honduras, se facilitó la movilización de las obras de arte, asegurando la presencia salvadoreña en la Bienal.
De igual manera, se entregó el Premio Único de Cerámica a Silvia Sánchez de Costa Rica y Estuardo Méndez de Guatemala por la obra «Sueños Derretidos», quienes además recibirán una residencia artística en el Expressiones Cultural Center, en Connecticut, Estados Unidos. Asimismo.
La XX Bienal de Escultura y Cerámica, organizada por el Instituto Hondureño de Cultura Interamericana (IHCI), es un certamen reconocido por su convocatoria a escultores y ceramistas que «dan forma y expresión a la identidad de la región». La obra de Pérez compitió con numerosas piezas de diversas nacionalidades, logrando sobresalir y capturar la atención del jurado internacional.






Óscar Pérez, licenciado en Artes Plásticas por la Universidad de El Salvador (UES), cuenta con una trayectoria consolidada, habiendo realizado múltiples exposiciones tanto colectivas como individuales. Su trabajo forma parte de importantes colecciones privadas en Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia y, por supuesto, El Salvador.
El jurado internacional que evaluó las obras estuvo compuesto por Verónica Ximénez (México), Carlos Villafañe (Puerto Rico) y el compatriota Toni Mena Joya (El Salvador), quienes reconocieron la maestría de la pieza ganadora. Además del triunfo de Pérez, la artista salvadoreña Jennifer Calderón también recibió una primera mención honorífica en la categoría de cerámica, consolidando aún más la destacada participación salvadoreña.







