Al pitazo final San Miguel explotó en júbilo. Le pegó 3-1 a Santa Ana en un partido en el que sufrió en demasía por su falta de pegada y que debió definir cuando el encuentro agonizaba. Más que mantener la tercera casilla en la Liga Nacional de Fútbol (LNF), la victoria es un golpe al ego y al orgullo.
Literalmente garroberos y pumas disputaron un duelo de alta tensión: a la temperatura ambiental, 35 grados en la ciudad migueleña, se le sumó la de los jugadores que sacaron chispas sobre el césped del Juan Francisco Barraza en un choque que repartió patadas y codazos, incluso hubo disputa verbal entre el técnico local, Santos Rivera, con el visitante, Édgar Batres.
Aún y con las cartulinas amarillas que se cocinaron como pan caliente, el encuentro pintó entretenido sobre todo por la apuesta de los migueños que con más precisión en el toque se desbocaron en ataque y redujeron a los santanecos al pelotazo. Durante 20 minutos los pumas tuvieron que refugiarse en su cueva y aguantar a los garroberos que les apedrearon la casa, pero que acusaron falta de puntería y luego les cobraron factura.
Al 5′, Salvador Vásquez quedó frente al marco, pero le pegó rebanado al balón y con casi toda la portería sola le lanzó un peluche al meta santaneco Diego López que bajo los postes tuvo una mañana ajetreada.

Paracía cuestión de tiempo para que San Miguel rompiera el cerrojo, pero fueron los santanecos los que encontraron la llave primero. Recién pasaba el cronómetro el 20′, cuando Cristian Caicedo recibió un trazo largo dominó en el área y sacó un misil que dejó para la foto al meta Martín Mejía.
Los pumas pudieron llevarla la pizarra a 0-2 casi de inmediato, pero Mejía con una perfecta estirada le atajó un penalti al capitán de los occidentales Carlos Trujillo. Para entonces habían transcurrido 25 minutos.
Al 32′, Levis Lazo tuvo la oportunidad de poner a celebrar a los migueleños y decretar el 1-1 antes de la pausa del primer acto, pero igual perdonó y activó los lamentos de los pocos hinchas en la zona de platea del Barraza.
En el complemento, toda vez Érick Orellana logró el empate, 53′, San Miguel tuvo una y otra vez la ocasión para la remontada, pero desperdiciaron a granel. Tuvo un chance más Lazo, una Orellana y el meta puma firmó dos intervenciones espectaculares para mantener la paridad, pero justo al cierre, 90′, Isaac Sánchez hizo el 2-1 y en el 90+2′ Robinson Díaz finiquitó con el 3-1.







