Las estrategias que se han implementado en El Salvador, bajo el mandato de Nayib Bukele, permitieron que el país se transformara y uno de los logros es que la capital, San Salvador, dejó de figurar como una ciudad violenta desde 2020.
Por cinco años consecutivos, San Salvador ha estado fuera del ranking de ciudades más violentas del mundo. En 2020, el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, organismo de México, publicó el estudio «Metodología del ranking 2020 de las 50 ciudades más violentas del mundo», en el que no estuvo incluida la capital.
En gobiernos liderados por el FMLN y ARENA, San Salvador siempre fue incorporada debido a los altos índices de criminalidad.
En El Salvador se registraba un promedio de 10 a 15 homicidios cada día, pero, en menos de dos años, las estrategias del actual Gobierno redujeron las cifras: tres a cuatro asesinatos por día. Actualmente, el promedio es de menos de 0.19 homicidios por día.
Dichos logros permitieron el reconocimiento internacional, lo cual ha atraído inversión, turismo y una creciente economía en los últimos años. El presidente Bukele y demás funcionarios de Seguridad aseguran que no descansarán hasta eliminar la criminalidad en el país.







