Sats Capital, una compañía enfocada en la estructuración financiera de activos digitales y emisiones privadas tokenizadas, impulsa una estrategia dual en El Salvador: atraer fondos de inversión internacionales y desarrollar capacidades locales en tecnología bitcóin. Así lo explicó su CEO, Nick Cane, en entrevista con Diario El Salvador.
La firma, que surge tras la experiencia de Cane en proyectos como NexBridge y NexPlace, busca posicionarse como un puente entre inversionistas institucionales globales y oportunidades de inversión en el país. En ese sentido, uno de sus principales objetivos es estructurar vehículos financieros que cumplan con estándares internacionales y resulten atractivos para fondos con base en Europa.
«El foco está en construir estructuras que puedan ser compradas por fondos en Suiza o Italia, con niveles de riesgo y retorno competitivos», explicó Cane, al destacar que el reto no es únicamente tecnológico, sino financiero.
A través de esta estrategia, Sats Capital pretende canalizar capital extranjero hacia El Salvador, aprovechando el marco regulatorio de activos digitales y los incentivos fiscales vigentes. Sin embargo, el ejecutivo subrayó que la meta no es solo atraer inversión, sino también generar impacto local. «No se trata solo de traer capital, sino de dejar valor en el país», afirmó.
En paralelo, la compañía trabaja en la tokenización de distintos tipos de activos, principalmente mediante emisiones privadas. Aunque el sector inmobiliario ha sido el más activo en el mercado local, Sats Capital explora nuevas áreas como propiedad intelectual, flujos futuros, metales preciosos, proyectos deportivos y esquemas de gestión patrimonial.
Este enfoque busca diversificar la oferta de activos tokenizados y ampliar las oportunidades tanto para emisores como para inversionistas. «Hay un universo mucho más amplio que el real estate», señaló Cane.
En el plano tecnológico, la empresa utiliza infraestructura basada en bitcóin, particularmente la red Liquid, que considera actualmente la más adecuada para integrar activos digitales con el sistema financiero tradicional. No obstante, también evalúa otras soluciones como Taproot Assets conforme evolucionan las capacidades del ecosistema.
Para Cane, la tecnología es solo una parte del proceso. «El token es la última pieza. Lo más importante es la estructuración financiera», indicó, al subrayar que la viabilidad de los proyectos depende de su diseño económico y de su capacidad para atraer capital institucional.
Otro eje central de la estrategia de Sats Capital es la formación de talento local. La compañía planea desarrollar programas educativos dirigidos a salvadoreños en distintas áreas clave, incluyendo tecnología bitcóin, cumplimiento regulatorio y estructuración financiera.
«La brecha de adopción no se resuelve solo con tecnología, sino con formación», explicó Cane. Entre las iniciativas contempladas se encuentran alianzas con universidades, programas de pasantías y cursos especializados en análisis on-chain y compliance.
El objetivo, según el ejecutivo, es elevar el nivel de conocimiento en el país y preparar a profesionales capaces de integrarse a una industria en crecimiento. «Queremos formar a los próximos líderes del ecosistema», afirmó.
Finalmente, Cane señaló que la tokenización debe entenderse como una evolución del mercado de capitales, pero también como una herramienta para resolver problemas concretos. En ese sentido, destacó la necesidad de desarrollar soluciones simples que puedan ser utilizadas por la población, incluso sin conocimientos técnicos.
«El desafío es cerrar la brecha entre la tecnología y el usuario final», concluyó.







