La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), Kristi Noem, aseguró ayer que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro «tiene que salir» del poder.
El mandatario estadounidense Donald Trump anunció a comienzos de mes el bloqueo de los «buques petroleros sancionados» que zarpan desde y hacia Venezuela. Hasta ahora, fuerzas militares estadounidenses han capturado dos barcos y perseguido un tercero.
«No solo estamos interceptando bar – cos, sino enviando un mensaje al mundo de que no puede tolerarse la actividad ilegal en la que participa Maduro; él tiene que irse», dijo Noem sobre esos operativos a la cadena Fox News.
Washington ha aumentado la presión sobre Maduro, a quien acusa de liderar el supuesto cartel de los Soles, calificado como grupo «narcoterrorista», y ofreció una recompensa de $50 millones por información que permita su captura. Estados Unidos también desplegó una enorme flotilla de buques de guerra en el Caribe, incluyendo al portaaviones más grande del mundo.
En las últimas semanas, aeronaves militares han volado sobre aguas cercanas a las costas venezolanas. Además, el Ejército de Estados Unidos ha realizado una serie de ataques contra embarcaciones que supuestamente eran usadas para el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental.
Ha destruido cerca de 30 naves y al menos 104 personas han muerto en los ataques. La administración de Trump ha insistido en que busca frenar la entra – da de drogas en Estados Unidos.
Pero la jefa de Gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, dijo a la revista «Vanity Fair» que los bombardeos buscan presionar a Venezuela y aseguró que el presidente «quiere seguir volando barcos hasta que Maduro se rinda».
PETRÓLEO SIGUE IMPULSADO POR LA CRISIS
Los precios del petróleo cerraron al alza por cuarta jornada consecutiva, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Caracas y la expectativa de una nueva incautación de un petrolero en las costas de Venezuela.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en febrero subió un 2.65 % hasta $62.07. Su contraparte estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en febrero, en su primer día de uso como contrato de referencia, ganó un 2.64 % hasta $58.01. «No es un desequilibrio entre la oferta y la demanda […], sino la amenaza de guerra de Estados Unidos contra Venezuela la que impulsa los precios», dijo a la AFP el presidente de Excel Futures, Mark Waggoner.
Venezuela posee la mayor reserva probada de petróleo del mundo. Y aun – que su producción de alrededor de un millón de barriles diarios es relativa – mente modesta, la suspensión de las exportaciones privaría al país de una importante fuente de ingresos.
«Un embargo casi total impactaría de manera significativa la economía venezolana, así como el flujo de petróleo bruto hacia China», estimaron expertos de UBS, una firma global líder en servicios financieros, con sede en Suiza.
Solo la petrolera Chevron está autorizada para transportar petróleo de Venezuela hacia Estados Unidos. Representa poco más de 200,000 barriles al día, de acuerdo con una fuente del sector entrevistada por la AFP.
Las siguientes dos semanas «prometen ser volátiles» por las fiestas de fin de año y el bajo número de compradores en el mercado, anticipó Waggoner al medio francés.







