Veinte días después del comienzo de la parálisis presupuestaria en Estados Unidos, sus efectos se extienden a cada vez más sectores del Gobierno federal y ayer llegaron a la defensa nuclear del país.
La Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA, por sus siglas en inglés) suspendió ayer temporalmente a unos 1,400 funcionarios federales (desempleo técnico), mientras que menos de 400 garantizarán el mantenimiento de las armas nucleares estadounidenses durante este «shutdown» (en referencia a la parálisis presupuestaria), afirmó el viernes a la cadena CNN, Ben Dietderich, portavoz del Ministerio de Energía.
El legislador republicano Mike Rogers, que preside la Comisión de Fuerzas Armadas de la Cámara de Diputados, declaró ese mismo día que había sido informado de que la NNSA estaba «a punto de agotar los fondos de emergencia que estaba utilizando».
«Va a tener que prescindir del 80 % de sus empleados», afirmó Rogers, y precisó que se trata de despidos temporales y no definitivos. «No son empleados a los que queramos ver en sus casas. Se ocupan de un activo estratégico muy importante para nosotros. Deben estar trabajando y cobrar su sueldo», insistió.
Las tareas gubernamentales no esenciales se detuvieron el 1.° de octubre luego de que, sin un acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso, llegó la fecha límite para extender el gasto presupuestario.
Los republicanos proponen prorrogar el presupuesto actual, con los mismos niveles de gasto, mientras que los demócratas reclaman una prórroga de las subvenciones para los programas de seguro médico destinados a hogares con bajos ingresos. Sin embargo, debido a las normas vigentes en el Senado, aunque los republicanos tienen mayoría, se necesitan varios votos demócratas para aprobar un presupuesto.
El presidente Donald Trump rechaza cualquier negociación sobre cuestiones sanitarias sin la «reapertura» previa del Gobierno federal.
Corte de EE. UU. autoriza a Trump a enviar soldados a Portland – Diario El Salvador







