La Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador (Aplan) alcanzó este lunes un logro clave en su misión de transformar el centro de la capital: la inscripción oficial de 45 trámites en el Registro Nacional de Trámites del Organismo de Mejora Regulatoria (OMR). Este avance no solo representa una mejora en la eficiencia administrativa, sino que consolida las condiciones para atraer inversión privada, dinamizar la economía local y generar empleo formal en sectores como el turismo, la construcción y el comercio.
La directora general de Aplan, Adriana Larín, destacó que la inscripción de estos trámites—que representan casi el 100 % del total de gestiones que administra la institución—refleja un proceso profundo de revisión legal y técnica. «El 44% de los pasos de nuestros procesos han sido eliminados por no tener un sustento jurídico y por la necesidad también de simplificar, ir avanzando y evitar también tener trampas en el desarrollo socioeconómico», afirmó.

Esta simplificación se articula con la Ventanilla Única del Centro Histórico, una plataforma que integra todos los procesos clave para operar legalmente en esta zona estratégica. Allí se gestionan permisos de construcción, licencias de funcionamiento, certificaciones técnicas, restauración patrimonial, trámites fiscales y uso de espacios públicos, con una garantía de resolución en un plazo máximo de 90 días.
Según datos proporcionados por Aplan, de enero a mayo de 2025 se han atendido 6,974 consultas a través de diversos canales, se han entregado 105 resoluciones de trámites y de enero a abril se han otorgado 35 permisos de construcción. Actualmente, más de 20 proyectos están en ejecución, lo que evidencia una creciente confianza del sector privado.
La directora ejecutiva del OMR, Mariana Gómez, explicó que alcanzar esta inscripción implicó eliminar más de 80 requisitos innecesarios y reducir los tiempos de respuesta en un 40 % a 60 %. «Le decimos adiós a exigencias como copias certificadas, documentos en color o ampliaciones innecesarias. Este es un mensaje claro: el Estado se pone al servicio de la ciudadanía y del sector productivo», enfatizó.

La iniciativa ha sido reconocida como modelo replicable a nivel nacional por su enfoque en eficiencia, digitalización y gobernanza urbana. «Estamos marcando un nuevo estándar en la gestión pública. Lo público puede y debe ser mejor que lo privado, y esta transformación en la tramitología lo demuestra», dijo Larín, quien recordó que este esfuerzo se alinea con la visión del presidente Nayib Bukele de devolverle la vida al Centro Histórico.
El impacto de este nuevo entorno normativo ya se refleja en el territorio: la activación de inmuebles patrimoniales, la formalización de nuevos negocios y el impulso a alianzas público-privadas en infraestructura y servicios están redefiniendo el rostro del centro capitalino.
«Revitalizar el Centro Histórico no es solo una tarea institucional. Es una apuesta por el país, por su gente y su futuro. Con reglas claras y procesos ágiles, hoy San Salvador está más cerca de consolidarse como una ciudad competitiva, habitable y llena de oportunidades», concluyó Larín.
Este avance reafirma el compromiso de la Autoridad de Planificación del Centro Histórico con una gestión moderna, eficiente y centrada en el desarrollo urbano sostenible, posicionando al centro de la capital como un polo de inversión y vida ciudadana.







