La eliminación en cuartos de final de la Champions el miércoles, unida a un complicado final de Liga deja un difícil horizonte para el Real Madrid, que se encamina hacia una nueva temporada en blanco.
El equipo blanco cayó 4-3 (6-4 en el global de la eliminatoria) frente al Bayern Munich, en la vuelta de cuartos de final de la Champions.
La Liga de Campeones se perfilaba como el último clavo ardiendo al que se agarraba el Real Madrid para salvar una temporada que tiene ya muy complicada en el torneo nacional.
Segundo en LaLiga a 9 puntos del líder Barcelona, sólo una debacle azulgrana permitiría al conjunto merengue dar la vuelta a la situación a falta de sólo siete jornadas para el final.
El equipo blanco parece abocado a terminar una segunda temporada consecutiva sin títulos (al menos de los considerados importantes) tras caer eliminado en la Copa del Rey ante un segunda división y perder la Supercopa de España en enero contra el Barça.
Esta derrota precipitó la salida de Xabi Alonso, que había llegado a principios de temporada, avalado por su exitoso paso por el Bayer Leverkusen.

Falta de conexión
Pero la irregularidad y mala imagen del equipo sobre el campo sentenció a Alonso, que no logró llegar a sus jugadores.
«No conseguí conectar con lo que él quería», admitió la pasada semana Vinicius, al que parte de la afición vio como uno de los culpables de la marcha del Alonso.
La llegada de Arbeloa mejoró la relación con el vestuario, pero no los altibajos en el juego, lastrado además por un rosario de lesiones de varios jugadores principales.
Visto como una solución de urgencia, el futuro del técnico español apunta hacia su salida y sustitución por algún entrenador de mayor peso.
«Me preocupa muy poco mi futuro (…) entenderé todas las decisiones que puedan tomar en el club», dijo Arbeloa tras la derrota el miércoles.
Los medios especulan con nombres como Jürgen Klopp, Mauricio Pochettino o José Mourinho, entre otros, para tomar las riendas del club blanco.
Hasta el actual seleccionador francés, Didier Deschamps, suena para entrenar al equipo merengue.
Una eventual llegada de Deschamps podría favorecer al astro galo Kylian Mbappé, que aterrizó en el Real Madrid en busca de gloria y sigue sin conquistar la Copa de Europa.
Mbappé, lastrado por una lesión de rodilla, ha sido uno de los señalados esta temporada junto a su compañero de ataque Vinicius, que pudo brillar más cuando faltó el francés.
Hacer funcionar con fluidez en conjunto a los dos goleadores blancos parece seguir siendo una tarea pendiente para el Real Madrid.
En el centro del campo el inglés Jude Bellingham no rindió al mismo nivel que en su primer año en el club, mientras que otros jugadores como Eduardo Camavinga o el central Dean Huijsen no han estado al nivel esperado.







