Sindicalistas de la Alcaldía de San Salvador aseguran que el proyecto de una planta de separación de desechos le pertenece a la empresa Atessa y que, de llegarse a concretar, generará nuevos impuestos a los capitalinos.
Los sindicalistas pertenecientes a la Asociación Salvadoreña de Trabajadores Municipales (Astram) de la Alcaldía de San Salvador, quienes pertenecen a la Unidad de Desechos Sólidos, señalaron que el proyecto de la Planta de Separación Municipal que el edil Ernesto Muyshondt propuso como proyecto para continuar con su gestión, es parte de la privatización que se está realizando al interior de la comuna junto con la empresa privada Atessa y esto significaría un impuesto más para la población.
«El señor alcalde le sigue mintiendo a la ciudadanía porque desde que ha comenzado a vender los servicios de recolección a la empresa privada Atessa, también le quiere seguir mintiendo a los trabajadores. Quiere meter este proyecto, lo que significa que va a dejar sin trabajo a miles de personas y para la ciudadanía esto significará un nuevo impuesto que se verá reflejado en los recibos de servicios básicos», manifestó Alfredo Cartagena, secretario de finanzas de Astram.
Cándida Ardón, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Municipales de San Salvador (Stamss), detalló que el proyecto presentado por Muyshondt es falso, ya que en la planta de transferencia Aragón ya se cuenta con personal que se encarga de realizar la separación de algunos materiales.
«Todo es falso, en la planta de transferencia ya hay compañeros que están sacando lo que es el plástico duro, aluminio, vidrio. Eso del reciclaje es viejo. No es nuevo lo que él quiere implementar, ya que se ha hecho todo el tiempo», enfatizó Ardón.
Además, Ardón cuestionó hacia dónde se dirige el dinero obtenido por la comuna cuando se venden los materiales que se separan en la planta de transferencia. «Los materiales reciclados se venden, ¿y ese dinero qué lo hace el alcalde?, porque todo eso va a las arcas del ingeniero Soriano que es el asesor del alcalde Muyshondt. Nunca hacen una buena inversión que realmente ayude a los capitalinos», lamentó.







