El primer ministro británico, Keir Starmer, evitó ayer la apertura de una investigación parlamentaria por nombrar embajador en Washington a Peter Mandelson, pese a sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
Algunos diputados lo acusan de haber mentido cuando aseguró que se había respetado el procedimiento en este nombramiento.
Desde la tribuna de la Cámara de los Comunes, la líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, atacó ayer a Starmer, afirmando que es «evidente» que sus declaraciones en el Parlamento sobre el nombramiento de Peter Mandelson no eran «correctas».
Badenoch también instó a los diputados laboristas a no actuar «como un rebaño de ovejas» y a aprobar la moción.
Pero después de más de cinco horas de debates, los diputados votaron en contra del inicio de una investigación parlamentaria que debía examinar si Starmer ha engañado al Parlamento.
El líder laborista dispone de una amplia mayoría en la Cámara de los Comunes (403 diputados de 650).
Aún así el resultado (223 a favor de la moción y 335 en contra) significa que algunos diputados laboristas apoyaron la moción, señal del creciente descontento hacia Keir Starmer en su propio partido.







