Marcelo Arévalo y Mate Pavic tuvieron que sudar más de la cuenta durante una hora y 23 minutos para avanzar a los cuartos de final del Masters 1000 de Miami, un torneo que al salvadoreño le ha sido esquivo por mucho tiempo, y que ha reconocido que le gustaría ganar alguna vez, ya que se disputa en la ciudad estadounidense donde vive y cuenta con apoyo de sus amigos.
Pero el duelo de octavos de final fue más espinoso de lo que esperaban ante los australianos John Peers y Matthew Ebden, ubicados 32° y 19° en el ranking de dobles de la ATP, respectivamente.
El primer set fue parejo, ganando un game por lado hasta colocarse 3-3. Sin embargo, en el cuarto turno al saque de los aussies, Chelo y Mate pudieron quebrar el saque para inclinar la manga a su favor (4-3) y, luego, se pusieron 5-3 para quedar a un juego más de agenciarse este episodio.
Al final lo consiguieron, pero la dificultad fue en ascenso, pero sacaron la primera parte de la tarea con un 6-4. Sin embargo, en el segundo rollo, los australianos lograron dos quiebres, el primero cuando estaban arriba 3-2 y consiguieron el 4-2.
Después llegó un segundo quiebre, porque estuvieron precisos y con los reflejos a tope para ganar puntos en la red y llevarse la manga con cifras de 6-3, lo que obligaba a definir al ganador en el tiebreak.
Fue ahí donde Arévalo y Pavic, quienes siguen siendo la pareja número del mundo en el ranking de dobles de la ATP y recientemente campeones del Masters 1000 de Indian Wells, que sacaron su mejor versión para ganar este último capítulo por 10-7.







