Faltó vitamina, faltó espinaca. Ni el Fuerte hizo honor a su nombre ni Hércules tuvo los músculos para evitar un dañino empate de 1-1 que marca un agrio debut en el Clausura 2026 sobre el césped del estadio Correcaminos.
Comprometidos por su posición en zona de descenso (21 puntos el Fuerte y 18 Hércules con el conquistado), ambos urgían de la victoria, pero después de 45 minutos movidos, se confirmaron con el 1-1 en la etapa de complemento.
El duelo tuvo un arranque espeso, pero bastó el cuarto de hora para que la hinchada de los beatos, congregada en el estadio Correcaminos, pasara del susto a agitar las palmas.
Primero, al 10′, tuvo que besar el crucifijo cuando el zaguero Iván Mancia, bajo los postes, les perdonó luego de una prolongación precisa de Rodrigo «El Colocho» Rivera tras saque de esquina, y luego regalaron un nutrido aplauso a una perfecta pared entre Carlos Martínez y Danny Cetre que acabó en el 1-0.
Martínez recibió un trazo largo del defensa argentino Cristian Belucci en la zona ancha, enfiló a marco, sirvió para Cetre y se movió entre los zagueros para ser receptor y quedar mano a mano con el meta Gerson López a quien venció sin dificultad.

En adelante el partido fue tan agradable como la fresca brisa que columpiaba los árboles que custodian el Correcaminos. En el 24′, Rivera volvió a prolongar de cabeza un centro y Mario Martínez Donis que se había incorporado en ataque mandó el balón al fondo de la red, pero se juzgó fuera de lugar y no movió la pizarra.
Los mitológicos protestaron la acción, pero no perdieron la fuerza tuvieron músculos para seguir buscando el tanto de la paridad. No tuvieron que separar mucho: en el 27′, Kevin Hernández abrió por izquierda y desde ahí llegó el balón al centro para que José «Chule» Posada venciera a Tony Iglesias y colocara el 1-1 con que bajaron la persiana para dar por servido el primer acto.
El equipo anfitrión pudo irse aplaudido a la pausa, pero Kevin Oviedo, al 38′, privó al público local que gritara un segundo gol y volvieran al complemento con ventaja en el marcador.
En la vuelta al césped el Fuerte entró más animado y generó un par de aproximaciones, pero sin ocasionar dificultades y conforme el partido entró en ritmo se equiparon las acciones, pero sin trascendencia en la zona caliente del gol.
Así el cronómetro se trató los minutos y la pelota que se movió al vaivén del viento y que se la llevó casi siempre lejos del gol y privó de la fiesta tanto al anfitrión como al huésped: 1-1, salomónico.







