El presidente Nayib Bukele ha transformado a El Salvador luego de que este fuera llamado la capital mundial del crimen, convirtiéndolo en una nación con altos niveles de seguridad, incluso por arriba de Canadá, destaca la revista «Time» al dedicarle su portada al mandatario salvadoreño, con quien la periodista Vera Bergengruen tuvo una extensa entrevista.
«A sus 43 años ha transformado una nación que alguna vez fue la capital mundial del asesinato, convirtiéndolo en un país más seguro que Canadá», escribió ayer Bergengruen en la edición de «Time».
Bukele explicó —durante la extensa entrevista realizada en Casa Presidencial, San Salvador, el pasado 25 de junio— las acciones realizadas por su administración en el Ejecutivo para alcanzar índices históricos en materia de seguridad pública.
Desde su llegada en 2019 se implementa el Plan Control Territorial (PCT) que, junto con el vigente régimen de excepción, desde marzo de 2022, ha permitido una reducción drástica de homicidios, la captura de más de 81,000 pandilleros, la recuperación de territorios en poder de grupos terroristas y asestar duros golpes al crimen organizado y común.
«Convertimos a la capital mundial de los homicidios, el país más inseguro del mundo, en el país más seguro de todo el hemisferio occidental. Incluso, este año ya superamos a Canadá, porque al cierre de 2023 éramos el segundo, con una tasa 2.4 [asesinatos por 100,000 habitantes]», le dijo Bukele a Bergengruen durante la entrevista.
«Time» destaca en su edición digital que, «después de décadas de violencia, miedo y extorsión, los ciudadanos pueden moverse libremente en las antiguas “zonas rojas” controladas por las pandillas, descansar en parques y salir de noche».
Durante los gobiernos areneros de Alfredo Félix Cristiani Burkard y de Armando Calderón Sol las pandillas nacieron, se desarrollaron y se fortalecieron, sin implementar acciones para frenar sus acciones criminales.
Los planes Mano Dura y Súper Mano Dura, que se aplicaron durante las administraciones areneras de Francisco Flores y Antonio Saca respectivamente, tampoco fueron efectivos para combatir a las maras. Los gobiernos efemelenistas de Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén tampoco hicieron esfuerzos para combatir a dichos grupos; por el contrario, implementaron una tregua y les ofrecieron prebendas a cambios de votos.
El título del artículo de Bergengruen contrasta con la realidad actual: «Cómo el «puño de hierro» de Nayib Bukele ha transformado a El Salvador», precediendo la extensa entrevista, que puede leerse en español en https://time.com/7015751/entrevista-presidente-nayib-bukele/.
«La política de mano dura de Bukele impulsó una agresiva represión contra las pandillas viciosas que ha encarcelado a 81,000 personas y condujo a una caída precipitada de los homicidios», escribe.
Y recuerda: «La transformación ayudó a Bukele a ganar la reelección a principios de este año; su índice de aprobación en estos días supera el 90 % según la última encuesta de CID Gallup», siendo el presidente con mayor aceptación y popularidad a escala mundial.







