Guillermo Wellman Carpio, exmagistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), defendió la legalidad de las reformas constitucionales realizadas por la Asamblea Legislativa el 31 de julio anterior, que modificaron cinco artículos vinculados al proceso electoral en El Salvador.
«Soy de las personas que piensan que siempre hay que ir adelante, que los procesos electorales deben mejorar, y las reformas constitucionales que se hicieron, todas son legales y constitucionales», afirmó en entrevista con «Diario El Salvador».
Las reformas a los artículos 75, 80, 133, 152 y 154 de la Constitución de la República establecen la ampliación del periodo presidencial a seis años, la eliminación del balotaje (segunda vuelta en elección presidencial), la reelección presidencial indefinida y el retiro de la representación de El Salvador en el Parlamento Centroamericano (Parlacen).
Wellman, experto en leyes, considera que la legalidad de las modificaciones se fundamenta en que «las hizo la Asamblea Legislativa electa por el pueblo, y la reforma al artículo 248 (que permite ratificar las modificaciones a la Constitución durante una misma legislatura) se hizo porque la Constitución de El Salvador no es rígida, aunque haya cláusulas pétreas, es de un sistema semirígido».
El exmagistrado electoral considera que la primera reforma importante que realizó el congreso fue la que redujo el número de municipios de 262 a 44. «Ese fue el primer paso, yo lo consideré apropiado, y lo dije: prácticamente estamos dándole un nuevo giro al proceso electoral», indicó el profesional.
Recordó que en el año 2000 participó en la creación de un proyecto de reformas similar, pero los partidos políticos «no querían (aprobarlo), y ¿por qué?, simple y llanamente porque se perdía el clientelismo político y muchos partidos no sobrevivirían».
«Cuando se hace esa reforma, se hace algo que los otros partidos no quisieron hacerlo, y ese era un anhelo», dijo.
Sobre la reducción del actual periodo presidencial, consideró que «el menos beneficiado es el presidente (Nayib Bukele), porque él ya había sido elegido, pero la acepta porque sabe que hay que mejorar, ahorrar y ordenar los tiempos y términos del proceso electoral».
A su juicio, eliminar el balotaje y la elección de diputados del Parlacen es beneficioso, porque «el Estado se ahorra mucha plata» y se evita el desgaste de recursos y de infraestructura de escuelas donde se instalan los centros de votación.
Agregó que, «si se mantuviera el voto electrónico, ahorráramos aún más».







