El entrenador de Guatemala, Luis Fernando Tena, reconoció que el partido de mañana ante El Salvador será «una final», tanto para Guatemala como para El Salvador, y por tanto quemarán todos sus barcos en el afán de sumar tres puntos.
Tena citó entre las armas salvadoreñas a Nathan Ordaz, Brayan Gil y Jairo Henríquez, reconociendo que son jugadores que marcan la diferencia en el representativo salvadoreño, y que tendrán en cuenta para el partido de mañana.
«Todos conocemos la calidad que tiene (Nathan) Ordaz, también vuelve Henríquez, y obviamente Gil, que es el jugador más adelantado y que está en un gran momento. Tenemos que estar pendientes de todos, pero Ordaz tiene una calidad especial de la que tendremos mucho cuidado», expresó el entrenador del combinado chapín.
El timonel también dijo que el empate no sirve a ninguna de las dos selecciones, y eso será un aliciente mayor para buscar ganar el encuentro, y mantenerse a la espera de lo que hagan Panamá y Surinam.
«Esperen un equipo similar al que jugó contra Panamá y Surinam, un equipo con personalidad para plantarse en cualquier cancha, que trate bien la pelota, presionar, recuperar y ser lo más agresivo en ataque», puntualizó.
A criterio de Tena, el jugar tres partidos de visita seguidos es una desventaja, aunque correrá con la suerte de cerrar en casa las eliminatorias.
Guatemala sabe que una derrota en tierras salvadoreñas reprsenta la lápida a las aspiraciones mundialistas, en contraste, una victoria será el combustible para mantener viva la llama de la primera clasificatoria a una Copa del Mundo.







