La vida es un viaje lleno de historias y la forma en que se honra el recuerdo de quien se ama se convierte en el capítulo final de su legado. Aunque la muerte es un tema ineludible, no tiene por qué ser una despedida apresurada o un momento que genere gastos excesivos. Gracias a la evolución de los servicios funerarios hoy se puede transformar ese dolor en un homenaje digno y personalizado, enfocado en la memoria viva de la persona.
Vangrupo, conformado por Funeraria Capillas Memoriales, Funeraria La Auxiliadora, Columbarios El Hogar de las Memorias y Cementerio Parque Memorial Las Colinas, líder en servicios funerarios, promueve una significativa transformación cultural en la forma que las familias despiden y honran a sus seres queridos, haciendo énfasis en la introducción y consolidación del uso de los columbarios en El Salvador. Esta iniciativa cobra especial relevancia tras la dolorosa experiencia de la pandemia.
«La experiencia del COVID nos puso a nosotros al igual que a las entidades de salud en un momento crítico de probarnos a nosotros mismos si teníamos la capacidad y el profesionalismo de hacer frente a una pandemia mundial. Gracias a Dios la tuvimos y nos permitió todavía aprender mucho más de la cultura y la importancia del amor que le tenemos a todos nuestros seres queridos», afirma Carlos Roberto Belloso, director ejecutivo de Vangrupo.

El desafío de trabajar en medio de la crisis profundizó la importancia del amor hacia los seres queridos. A partir de 2021, Vangrupo inició una transformación enfocada en la «cultura de los homenajes», evolucionando la tradicional vela hacia ceremonias que permitan una despedida más digna.
«Esto no es un tema de dinero y esa es la principal filosofía que nosotros tenemos. Podernos acercar a la comunidad y brindarle la oportunidad de que le rindan un tributo y un homenaje a esa persona que ya no está. En las despedidas hay tres partes importantes: el inicio de un servicio funerario, el momento de la despedida y el momento de un entierro tradicional o la cremación», agrega el director.






El grupo funerario se ha propuesto cambiar la cultura, impulsando la cremación como una opción nueva y digna, que es plenamente aceptada por la Iglesia Católica y otras religiones. Además de promover la previsión e innovar con columbarios de cristal, que lejos de ser un espacio frío, se convierten en un verdadero museo de historias de vida.
«En un columbario, en un nicho de cristal, lo veo todo completamente: quién fue esa persona, qué gustos tenía, qué preferencias», agrega, Belloso.
Mientras las familias se dirigen a los cementerios este 2 de noviembre para recordar a sus ancestros, Vangrupo recuerda la misión de mantener vivas estas tradiciones, honrar a quienes ya no están, y al mismo tiempo, tomar la decisión responsable de asegurar un homenaje digno y una protección para los que aún quedan.







