En el 2025, los tribunales contra el crimen organizado impusieron severas penas a estructuras de pandillas que con lujo de barbarie consumaron una serie de homicidios, extorsionaron, lavaron dinero y expulsaron a familias de territorios que por décadas estuvieron controlando.
Las sentencias condenatorias fueron impuestas a petición de la Fiscalía General de la República, tras presentar abundante prueba que incriminó a los terroristas en la gama de delitos de crimen organizado y realización compleja.
La mayor pena impuesta en el año fue para Marvin Abel Hernández Palacios, alias «Nocturno de Teclas», a quien el juez le impuso 1,393 años de cárcel por su participación en 20 casos de homicidio agravado y extorsión agravada, entre los que destacan el crimen de los hermanos Karen y Eduardo Guerrero Toledo y de la exfutbolista de Alianza Women, Jimena Granados.
En total fueron 248 pandilleros de la estructura Teclas Locos Salvatruchos (TLS) los sentenciados, por ilícitos consumados entre el 2014 al 2022 en La Libertad en perjuicio de 169 víctimas.
Los terroristas de la TLS se habían organizado en las células criminales, Ayagualos Locos Salvatruchos, Areneras Locos Salvatruchos, City Vagos Locos Salvatruchos y Cangrejeras Locos Salvatruchos que delinquían en diferentes distritos del departamento de La Libertad.
Estos pandilleros también asesinaron a un estudiante universitario de la UCA, a quien desaparecieron en marzo del 2019, además de la desaparición y homicidio de un estudiante de un instituto nacional, ocurrido en abril del 2020.
Otra de las elevadas condenas fue para Barney Concepción Villegas, a quien el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado le impuso 297 años de prisión por 13 casos de extorsión agravada, cuatro casos de proposición y conspiración en el delito de extorsión agravada, conspiración en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
El marero junto a otros 31 terroristas conformaba la agrupación Peatonales de la Mara Salvatrucha, arraigada en la estructura general Centrales de San Salvador y consumaron 40 delitos, en la zona del Centro Histórico.
A uno de los jefes de la estructura Peatonales Locos Salvatruchos, Saúl Antonio de León García, alias «Humilde», le fueron impuestos 196 años de cárcel por cuatro casos de extorsión agravada, un caso de limitación ilegal a la libertad de circulación, cuatro conspiraciones en el delito de extorsión agravada, dos proposiciones y conspiraciones en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
La tercer mayor condena, de 240 años de prisión, recayó a José Alberto Mejía Clímaco, alias «Black», por seis homicidios, junto a más de 60 pandilleros de la estructura Santa Lucía de la Mara Salvatrucha divididas en las células Tecolotes Locos Salvatruchos, 16 Locos Salvatruchos, Texas Locos Salvatruchos, Nairas Locos Salvatruchos y Cabañas Locos Salvatruchos, recibieron condenas de 162 y 172 años por agrupaciones ilícitas, extorsión y homicidio.
También una estructura de 31 pandilleros de la facción denominada «revolucionaria» de la pandilla 18, fueron condenados a penas de hasta 208 años de prisión por delitos de crimen organizado y realización compleja.
En el juicio, la Fiscalía General de la República presentó pruebas para acreditar que los terroristas, entre ellos dos cabecillas, planificaron y ejecutaron una serie de crímenes.
La jueza dos del Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, impuso la mayor condena a Jorge Luis Méndez Jurado, alias «Slow» quien recibió 208 años de cárcel.
Otra elevada condena fue para cinco pandilleros que asesinaron a cuatro soldados en Vista al Lago, Ilopango. El juez les impuso 160 años de prisión a José David Rodríguez Ortiz, alias «Macaco»; quien recibió 160 años de prisión, José Alberto Mejía Clímaco, alias «Black»; Numan Ariel Rodríguez Villanueva, alias «Maligno»; Miguel Ángel Barrientos, alias «Woody»; y Bismarck Eliseo Medrano Ayala, por el delito de homicidio agravado.
Pandillero cometió 20 homicidios
Terroristas de la estructura Teclas Locos Salvatruchos fueron condenados hasta con 1,393 años de prisión, esa elevada condena fue para Marvin Abel Hernández Palacios, alias «Nocturno de Teclas», por 20 casos de homicidio agravado y extorsión agravada, entre los que están el crimen de los hermanos Karen y Eduardo Guerrero Toledo y de la exfutbolista de Alianza Women, Jimena Granados. En total son 248 mareros los sentenciados.

Controlaban el Centro Histórico
Por más de 40 delitos de crimen organizado, 32 pandilleros de la agrupación Peatonales de la Mara Salvatrucha, fueron condenados. La mayor pena de 297 años fue para Barney Concepción Villegas. Atentaron contra comerciantes, empresarios y motoristas de rutas de buses que ingresan al centro de San Salvador, propietarios de reconocidos hostales y moteles, dueños de almacenes y otros negocios que funcionan en el Centro Histórico.

Terrorista asesinó a seis personas
El juez tres del Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, impuso condenas de hasta 240 años de prisión para pandilleros de la estructura Santa Lucía de la Mara Salvatrucha. José Alberto Mejía Clímaco, alias «Black», recibió la mayor pena de 240 años de cárcel por seis homicidios agravados. Son más de 60 los sentenciados por integrar cinco células de la MS, que delinquía en la zona poniente del departamento de San Salvador.

Una gama se crímenes
A esta estructura de 31 pandilleros de la pandilla 18, el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, le impuso hasta 208 años de cárcel y la mayor condena fue para Jorge Luis Méndez Jurado, alias «Slow», la Fiscalía General de la República acreditó que este cabecilla cometió extorsión agravada, homicidio agravado proposición y conspiración en homicidio agravado, así como proposición y conspiración en extorsión agravada.

Asesinos de cuatro soldados
Por haber asesinado a cuatro soldados en Vista al Lago, Ilopango, cinco pandilleros fueron condenados por el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de San Salvador, a 160 años de cárcel. El crimen fue cometido el 10 de octubre de 2016, cuando los militares fueron interceptados por los terroristas y los trasladaron a la casa comunal, donde fueron asesinadas con lujo de barbarie, según quedó establecido en el juicio.








