El empleado de Objectware fue puesto a disposición de otra empresa durante la pandemia de covid-19. En marzo de 2021, a los 62 años, se suicidó.
«Debido a la pandemia, se encontró aislado en su oficina, sin información ni capacitación suficientes para llevar a cabo su misión. Fue objeto de críticas por parte de su mánager. Puso fin a su vida arrojándose desde el décimo piso del edificio», indicó la fiscalía del tribunal de Estrasburgo en un comunicado.
El tribunal consideró que la empresa había incumplido sus obligaciones de controlar la jornada laboral, que en muchos casos superaba el máximo legal, y de prevenir los riesgos psicosociales.
En su web, la compañía dice tener 900 empleados y facturar 90 millones de euros (97 millones de dólares). También promociona el eslogan Great place to work («Un gran lugar para trabajar»).







