La muestra individual «Laberintos Mentales» de Rodrigo López Arguello, conocido como Rolo, busca ser un viaje a través de la incertidumbre en un mundo en constante cambio y complejidad, donde la duda y la inestabilidad son parte de nuestra cotidianidad.
«La idea de esta exposición es ver las texturas o todos los materiales que se han utilizado que no son convencionales al arte, es decir, no es pintura sobre lienzo suave, sino que es una combinación de texturas», dijo.
El artista ha utilizado herramientas industriales como la llana de albañil, la espuma de poliuretano y el cemento plástico.
Todas las obras de la exposición tienen una textura 3D donde se observa un terreno áspero, rocoso e irregular, con una obra destacando una silueta texturizada del córtex prefrontal que se convierte en la obra principal y la portada de la muestra.
«Algo interesante de esta exposición es que es 100 % táctil, lo cual es algo distinto porque normalmente desde pequeños nos dicen “no tocar”», resaltó.
En la sala del museo MARTE se encuentran más de 50 obras en exhibición. Estas fueron inspiradas en lo que Kandisnky, dice Rolo, denomina «Categoría de la necesidad interior», que es una fuerza espiritual que impulsa la expresión personal a través del arte. Esta motivación se manifiesta en la elección de forma y colores que trasmiten emociones y reflexiones profundas del creador.




Para realizar esta exposición, Rolo fue guiado por la psicología y la teoría del color, donde ha utilizado tonos pastel que añaden significado a las obras.
Recalca que estos matices suaves actúan como una voz de la conciencia, ofreciendo un remanso sereno para la introspección y recordándonos que pronto saldremos del laberinto que hemos tejido.
«Es interesante ver qué dicen y cuál es su percepción de estas obras con la dualidad de lo rústico y tenue del color pastel, lo cual es algo distinto al ver textura bien pronunciada. Normalmente, son tonos tierras oscuros en la historia del arte. Con el color pastel se quiere decir “tranquilo”, pero seguí adelante», expresó.
Con sus piezas hace un llamado a reflexionar sobre las certezas y decisiones esenciales para vivir, aprender y crecer.
«Todas las obras, para mí, son territorios ásperos y así es la metáfora que veo en la mente. La mente no es fácil, hay territorios con subidas, bajadas y precipicios, pero la idea es seguir adelante», apuntó.
Dijo que sus laberintos metafóricos invitan a encontrar nuestro propio camino y respuestas en las situaciones diarias.
Las piezas que se encuentran en exposición son de diferentes superficies y formas como de diamantes, redondas y hasta cocos donde ha tratado de dar un mensaje con el dicho de «no le des tanta vuelta al coco».
Además, en cada uno de los cuadros (sobre todo con variados colores y texturas) se aprecian diversos elementos como destellos en forma de corazones y sinnúmero de estrellas.
«Estas obras se pueden apreciar de lejos y de cerca, donde se pueden encontrar mayores detalles. De igual forma, hay cuadros que llevan los mismos colores, solo que están a la inversa y la mente manda diferentes mensajes», indicó.
La exposición estará a disposición del público hasta el 23 de junio del 2025. La puedes visitar en el Museo MARTE de jueves a domingo desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde; los lunes de 6 p. m. a 7:30 p. m.



SOBRE EL ARTISTA
Rodrigo López Argüello, conocido como Rolo, es tiene formación en teatro y artes plásticas.
Estudió en Carroll University, Wisconsin, y en Loyola University, New Orleans, donde se graduó en Relaciones Públicas y Mercadeo. Es miembro activo del Museo MARTE y del colectivo Arte 503.
Además, es cofundador y director de Galería Clarinero.
Rolo ha estudiado teoría del color y experimentado con distintos componentes químicos, lo que le ha permitido crear texturas únicas que aportan al movimiento informalista con un enfoque en texturas 3D.
A lo largo de su trayectoria artística ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales en varios países como El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Panamá, México y Estados Unidos.
Sus obras forman parte de colecciones privadas y públicas en ciudades como Miami, Houston, Dallas, Los Ángeles, Atlanta, Puerto Rico, Toronto, Viena y Singapur.








