Arabia Saudita, Rusia y otros cinco países de la OPEP+ decidieron este domingo aumentar sus cuotas de producción de petróleo en su primera reunión tras la salida esta semana de Emiratos Árabes Unidos, sobre la que el cartel ha corrido un tupido velo.
Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán añadirá «188.000 barriles diarios» a sus cuotas de producción para junio «en el marco de su compromiso colectivo con la estabilidad del mercado petrolero», indica un comunicado publicado en el sitio web de la OPEP.
La declaración del grupo no menciona a Emiratos Árabes Unidos, un indicio de tensiones con Abu Dabi tras su salida de la organización, declaró a la AFP Jorge León, de Rystad Energy.
El cártel quiere transmitir «un mensaje doble»: que la salida de los Emiratos no alteraría el funcionamiento de la OPEP+ y que el grupo sigue ejerciendo control sobre los mercados mundiales del petróleo a pesar de las enormes perturbaciones de la guerra, explicó a la AFP.
El anuncio de la OPEP+ es similar al aumento de 206,000 barriles anunciado en marzo y abril una vez sustraída la porción correspondiente a Emiratos.
Es muy probable que este aumento no se traduzca en una producción adicional.
Producción a la baja
Esto se debe a que desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio Irán obstaculiza las exportaciones de los países del Golfo a través del estrecho de Ormuz y estos son los que albergan las principales capacidades sin explotar de la OPEP+.
Entre los países de la OPEP+ sujetos a cuotas, la producción «cayó a 27,68 millones de barriles diarios en marzo», cuando la suma de las cuotas para ese mes ascendía a 36,73 millones de barriles diarios, «lo que supone un déficit de unos 9 millones de barriles diarios», precisa Priya Walia, analista de Rystad Energy.
El impacto recae principalmente sobre Arabia Saudita, Irak, Kuwait y, por supuesto, Emiratos Árabes Unidos, cuya producción ya no se contabilizará dentro de la de la alianza (Irán es miembro de la OPEP+, pero no está sujeto a cuotas).
Rusia, segundo mayor productor del cartel, es quien más se beneficia de la situación, con los altos precios de la energía, pero parece que le está costando producir al nivel de sus cuotas actuales.
Su industria petrolera tiene que lidiar con la retirada de inversiones occidentales desde que empezó la guerra provocada por su invasión de Ucrania en 2022, y con una producción constantemente entorpecida por los ataques de Kiev, con drones.







