Los incendios en El Salvador consumen unas 5,000 hectáreas de vegetación al año, según indicó Mauricio Sermeño, presidente de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES). Este es uno de los datos que presentó dicha organización como parte del balance ambiental 2020.
Según Sermeño, en los primeros meses del año se incrementan los incendios debido a que las quemas de terrenos para cultivos coinciden con la llegada de la época seca y los vientos nortes: «la mayor parte de incendios son de origen humano, generalmente son las quemas que se dan en el verano. Más del 80% de estos incendios son de origen humano», comentó Sermeño.
Los técnicos también se refirieron a la contaminación por mascarillas, pues indicaron que, con la pandemia, los implementos médicos han agravado la situación de la basura, especialmente en San Salvador, donde el servicio de recolección de desechos se ha visto afectado en los últimos meses, y en la Planta de Transferencia Aragón, donde se mantienen promontorios de basura a cielo abierto sin tratamiento.
«Lo que ocurre en Aragón es una problemática que genera impactos en la salud de la población, pero también hay un impacto en el ecosistema en el río. Urge una gestión de la basura», explicó Luis González, miembro de la UNES.
De la misma forma indicaron que El Salvador ya percibe algunos efectos del cambio climático, con sucesos como la prolongación de la época lluviosa y la cantidad de agua que se recibe en cada tormenta. Ante esto, hicieron un llamado a las autoridades del Legislativo, el Ejecutivo y Judicial para que trabajen de forma preventiva.
«Es necesario que se le dé más apoyo al funcionamiento y se les dé cumplimiento a las resoluciones de los tribunales ambientales, además de capacitación desde el órgano judicial a otras instancias del Estado sobre la legislación ambiental y su interpretación», fue una de las peticiones mencionadas por Dolores Romero, integrante de la UNES.







