Éric Acuña, técnico de la Sub-17 femenina, celebró la reacción mostrada por sus pupilas que aprovecharon los últimos 45 minutos del complemento ante Trinidad y Tobago para consumar una goleada de 0-4 y rescatar las esperanzas de asistir al Mundial de la categoría.
La armada de Acuña que había dejado una imagen pobre en el 1-1 ante Honduras y que había firmado también un primer tiempo improductivo ante las trinitenses acabó cerrando el juego con un póquer y mostro sus credenciales antes de enfrentar a Estados Unidos en el juego final del grupo C.
«Gracias a Dios la charla del medio tiempo fue bien absorbida y el equipo entendió que teníamos que subir y apretar bien arriba. Lo hizo y encontramos los goles», expresó tras el encuentro.
«Lastimosamente el primer partido nos complicó un poco, pero aquí seguimos vivos y vamos al último partido con las intenciones intactas» añadió de cara al duelo ante Estados Unidos.
Frente a Honduras las chicas de la Azulita no mostraron su mejor cara futbolística y el resultado se reflejó en el marcador: dañino empate.







