Vanessa García, la «Reina del Rock Rosado» ha tomado su guitarra y elevado su voz para seguir potenciando el «Rock Rosado» en El Salvador con el lanzamiento se su primer álbum titulado «Ruidosa», el cual salió oficialmente este viernes.
El álbum ya está disponible en todas las plataformas digitales y se compone de 14 tracks, 10 canciones y 4 «Actos» que refuerzan el concepto de la producción. De las canciones que lo componen, tres son temas nuevos y siete son los sencillos que García ha lanzado desde el pasado agosto 2024 hasta este septiembre 2025.

Un sueño, una voz y una identidad musical
Para García, el lanzamiento de «Ruidosa» es la culminación de dos años de trabajo junto al sello discográfico de Sívar Music y a los productores Javii y Diego Calvo, quienes han puesto mucho de su talento en este trabajo.
«Yo sabía que quería hacer un álbum desde que comencé a escribir canciones a mis 15 años. Cuando comenzó todo el concepto de “Ruidosa” sería un EP. Pero había tantas canciones que no podíamos decidir cuáles dejar de lado, por lo que decidimos hacer el álbum. Mis productores apoyaron la idea», comentó García en entrevista con «Diario El Salvador».
«Hay canciones que escribí en 2021 o 2022 que hasta ahorita están viendo la luz. Ha sido un proceso de autodescubrimiento, de un aprendizaje de mí misma y del “Rock Rosado”. Han sido dos años de cumplir sueños», añadió.

Sobre el contenido del disco, García explicó que «los tracks que son actos como transición entre las historias». Además, relató que el álbum fue transformándose desde su concepción, pasando, incluso, por ser concebido con un nombre diferente y un concepto que llevaba las bases de lo que ahora ha convertido en «Rock Rosado»
«Cuando comencé a idear este álbum no se llamaría “Ruidosa”. Se llamaría “As de Corazón” y yo sería la “Reina de Corazones”. Pero, cuando comenzamos a pensarlo más lo sentíamos muy ajeno, muy inauténtico. Dejamos esas divisiones de track porque el maso de cartas de póker se vincula con los sentimientos de las canciones. En el acto 1 están las canciones más tristes, las más personales, donde me perdí a mí misma. Luego está el acto 2, que es lo bonito, donde tengo el corazón en la mano», detalló.
«El acto 3 es cuando visualizamos la presión de la naturaleza que forma los diamantes, una analogía de construirme a partir de todo lo que yo he vivido. Acto 4 son puntos suspensivos porque es el presente reclamándome a mí misma mi esencia y el futuro porque esto no tiene punto y final», añadió.
El alma que se libera a través de la música
De igual forma, García señaló que este álbum marca un punto de consolidación en su vida personal, uno en el que ha aprendido a aceptar su identidad y su forma de ser, «Ruidosa» por naturaleza, pero un alma libre y llena de luz, color y creatividad.
«“Ruidosa” es también una forma de ser libre, de volver a ser la niña que tuvo que reprimir mucho de sí misma para intentar encajar, pero que, ahora, deja esa timidez y se acepta tal cual es. Me costó mucho encajar desde pequeña y tuve que modificar mucho de mí para poder encajar», relató.
«Dejé de lado lo que yo era, tuve que hacerme chiquita para encajar en lugares y tener amigos. Intentaba ser otra persona, pero en la intimidad de mi casa yo seguía siendo la misma. Intenté ser una “chica alternativa”, una chica “pick me”, pero, al llegar a mi cuarto, ahí esta mi esencia, mi feminidad, mi yo verdadero. “Ruidosa” es reclamar esa niña que no pudo ser, sanar esas heridas», añadió.

En esa búsqueda de sanidad y aceptación, Vanessa García se ha convertido en la promotora de una variante musical que no ha pasado desapercibida pero que define a la perfección su esencia de vida: «Rock Rosado».
Vanessa García viene de una familia musical y artística. Su padre fue parte de una de las grandes agrupaciones de rock de la década de los 90 y su tío, Rafa García, también ha sido parte de una de las bandas más icónicas de la música salvadoreña, pero siempre vinculados al rock y a sus variantes.

Esa influencia, explica la artista, es la que sirvió de base para darle un toque de creatividad a su identidad artística, alimentada por su propia forma de ser y vinculada a su esencia femenina, delicada pero firme, tierna pero con fortaleza, dando paso al concepto de «Rock Rosado», una apuesta melódica basada en el rock pero con los matices de la feminidad.
«Es una forma de tomar mi esencia y plasmarla en música- Nací y me crié con rock. El rock es parte de mí. Pero también quiero darle voz a mi feminidad, abrazarla y amarla. Juntando ambas cosas encontré todo este concepto que, aunque sé que ha generado polémica en alguna ocasión, significa todo lo que describe mi esencia y mi apuesta musical. Es hora de que El Salvador se mueva al ritmo del “Rock Rosado”», comentó.








