Vitia Coralia Andrade Calderón, de 29 años, es una ahuachapaneca que costeó sus estudios superiores en una universidad privada gracias a su emprendimiento de tortas de carretón, que actualmente tiene en la entrada principal de la colonia IVU, que se ubica frente a la PNC, en el distrito de Ahuachapán. En julio del año pasado se graduó de la Licenciatura en Ciencias Jurídicas.
«Este emprendimiento surgió para subsidiar mis estudios, empecé a estudiar en el año 2018 y culminé el año pasado. Mi historia es de una mujer valiente, y estoy orgullosa porque sé que soy alguien que siempre quise ser», expresó.

Vitia también se convirtió en madre a los 18 años y, a pesar de eso, nunca se estancó por su sueño de ser profesional. Aseguró que su hija ha sido clave, incluso para omitir cualquier comentario que pudiera ofenderla debido a su manera de emprender en la calle y seguir dedicándose al mismo rubro de negocio, pese a obtener su título universitario.
«Realmente es una satisfacción enorme, todo esto es fruto de mi esfuerzo. Tengo claro que ningún trabajo es menos, todos son honrados; he escuchado comentarios de gente profesional que dice: “Es licenciada y no le da pena estar vendiendo tortas”. Realmente para mí, es una historia de mujer luchadora, de buscar una forma de alcanzar los objetivos. Esto es un ejemplo de nunca rendirse. Nací en una familia de comerciantes, y algo que me inculcaron es que uno puede crear las oportunidades», relató la emprendedora.

La abogada sueña con continuar sus estudios en una maestría en derecho penal, pero admitió que actualmente la motiva seguir emprendiendo, sobre todo por los cambios en seguridad que ha tenido el país.
Contó que antes de la pandemia cerró un negocio porque una pandilla la extorsionaba. Ahora esa mala experiencia solamente es parte del pasado, y aseguró que pretende expandir su negocio.







