En el corazón de Panchimalco, donde las piedras del camino susurran ecos en náhuat y el viento de la montaña acaricia la histórica Iglesia Santa Cruz de Roma, el tiempo se detiene para dar paso a la identidad. No es simplemente un cambio de estación; es el despertar de la XLIV edición del Festival de las Flores y las Palmas, una celebración que transforma el oficio del artesano en ofrenda y la vara de palma en un puente hacia lo sagrado.
Del 1 al 10 de mayo, este rincón ancestral de San Salvador Sur se convertirá en un lienzo vivo donde la devoción y la naturaleza se entrelazan. En Panchimalco, la historia no solo se lee, se palpa en el delicado tejido de cintura de sus mujeres, se escucha en el júbilo de las bandas de viento y se vive en el respeto profundo hacia sus raíces indígenas y coloniales.
Este año, la festividad alcanza un brillo histórico tras el reciente reconocimiento de la Cofradía de las Flores y las Palmas de Panchimalco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Durante la presentación oficial, autoridades y líderes comunitarios enfatizaron que el festival es, ante todo, un acto de fe y resistencia cultural.




«Esto pone en alto al distrito de Panchimalco y nos posiciona ante el mundo. Me siento orgulloso de esta tradición; estamos haciendo todo lo posible para que se mantenga y se respete dignamente la forma en que se ha trabajado durante generaciones», expresó Mario Vázquez, alcalde de San Salvador Sur.
Por su parte, el Padre Adonay Orellana, párroco de la Iglesia Santa Cruz de Roma, recordó que el alma de la fiesta reside en su gente: «La declaración de la UNESCO es un reconocimiento a las personas. Quienes le dan vida son las cofradías. Bienvenidos a Panchimalco, un lugar que siempre está lleno de colores».
A diferencia de años anteriores, donde el evento principal suele coincidir con el primer domingo de mes, esta edición tendrá su apogeo el 10 de mayo, debido a que el 3 de mayo se centrará exclusivamente en la celebración del Día de la Cruz.
Entre las actividades que se realizaran durante las festividades, se encuentra el rito «de vestir» a las vírgenes, la elaboración de palmas y la gran procesión de las flores y las palmas.







