El deseo de compartir los conocimientos y la tecnología que adquirió en su país Corea del Sur llevó a Byeongwan Lee a integrarse como voluntario de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica, por sus siglas en inglés) en El Salvador, con el objetivo de aportar al desarrollo del país.
Lee conversó con «Diario El Salvador» sobre su experiencia durante los dos años en los que apoyó a la Escuela de Ingeniería Automotriz del Itca-Fepade, brindando capacitaciones a docentes y estudiantes.
«Durante este tiempo trabajé en la implementación de infraestructura y capacitación relacionada con vehículos eléctricos en Itca-Fepade», señaló.

El director de la Escuela de Ingeniería Automotriz, Juan José Lara, explicó que el voluntariado forma parte del programa de cooperación académica con Koica, orientado a fortalecer las capacidades de docentes y alumnos. Recordó que el perfil de Lee destacó desde el inicio por su especialización en electromovilidad, un campo emergente que en el país aún está en sus primeras etapas.
«La experiencia fue, al principio, muy retadora por el idioma; avanzamos poco a poco y, tras superar esa barrera, resultó muy enriquecedora por las metodologías de trabajo y las buenas prácticas de Corea que nos compartió», expresó.
Durante su voluntariado, que finaliza este mes, el joven contribuyó a la implementación del laboratorio de electromovilidad y a la capacitación del equipo. Entre sus aportes destacan la asesoría en la adquisición de equipos para la formación en vehículos eléctricos, la elaboración de guías prácticas, la revisión de recursos existentes y la participación en la mejora de la currícula, entre otras acciones que fortalecen esta área en Itca-Fepade.
«El mayor reto fue el idioma. Llegué sin saber español, pero estudié vocabulario relacionado con mi trabajo todos los días y poco a poco lo superé; creo que alcancé alrededor del 80 % de los objetivos que me propuse», afirmó.
Agregó que la institución fue siempre colaborativa, especialmente ante las dificultades de comunicación, mostrando disposición para apoyarlo en la comprensión del idioma.
Lee regresará a Corea al finalizar su voluntariado, aunque manifestó su deseo de volver para conocer más de la cultura salvadoreña. «Al principio tenía un poco de miedo, pero con el tiempo descubrí que el clima en El Salvador es agradable y su gente muy amable. Ahora me gusta tanto que incluso quisiera quedarme más tiempo», concluyó.







