El Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI) benefició a 125 personas con movilidad reducida de San Salvador, Santa Ana y Usulután durante la tercera entrega de tecnologías de asistencia. Los beneficiarios son usuarios de los servicios de habilitación y rehabilitación que brinda la institución.
Durante la jornada, el ISRI entregó sillas de ruedas neurológicas y estándar que favorecen el desplazamiento de personas con limitaciones para desplazarse. «Una silla adecuada no solo brinda autonomía, sino que previene lesiones asociadas y contribuye al bienestar emocional», indicó el instituto.
De igual manera, entregaron andaderas, muletas y bastones de uno y cuatro puntos. Estas tecnologías de asistencia están diseñadas para brindar estabilidad y seguridad adicional durante su movilización, especialmente para personas que presenten algún tipo de lesión temporal o permanente, condiciones médicas crónicas que afectan su movilidad.
La presidenta del ISRI, Ligia Gallardo, señala que la institución trabaja en la dotación de tecnologías de asistencia de forma continua durante todo el año. Así como de brindar el tratamiento para la rehabilitación de los usuarios.
«Previo a una evaluación del equipo técnico se determina que tipo de silla, bastón o una andadera, todo de acuerdo con la evaluación que les han realizado a las personas. Este apoyo no fuera posible sin el Despacho de la Primera Dama, quien aglutina los apoyos en el exterior y con cooperación nacional e internacional para brindar estas asistencias», dijo Gallardo.
Cada silla de ruedas es adaptada a las necesidades del usuario por personal especializado del instituto. Asimismo, da seguimiento a cada caso para garantizar que la persona aprenda a desplazarse de mejor manera. También, cuenta con un taller gratuito para reparaciones por desgaste o daños por el uso.
Luis Alférez agradeció a la institución por la silla de ruedas que le fue entregada a su mamá Elvira Escamilla, de 94 años. Señaló que ahora le será más fácil trasladar a su mamá tanto en el hogar como a sus consultas médicas.
«Con la nueva silla vamos a tener un gran beneficio para ella y para mí. Se sentirá más cómoda y relajada. Es increíble, estoy tan agradecido con el instituto, no me lo esperaba y se nos ha hecho realidad», dijo Alférez.







