En Maryland, en el condado de Montgomery, hay un establecimiento de cambio de llantas y reparaciones automotrices [Flat New Tire y Used y más] que pertenece a los connacionales Arturo Díaz y Luis Amaya. Los dos salieron de El Salvador hace un poco más de una década para ir a Estados Unidos para mejorar sus condiciones de vida. Junto a ellos trabajan los usulutecos Rey Díaz y Giovani Arias.
Ya establecidos cerca de la capital estadounidense, ambos destacan el trabajo del gobierno actual de El Salvador. Creen que la labor encabezada por el presidente Nayib Bukele ha generado beneficios para la población, sobre todo desde lo social, en tan corto tiempo. Amaya recuerda que uno de sus familiares recibió un excelente servicio médico público hace algunos días.
Pero también los dos cuscatlecos, que casi están en una escala de compadres, comparten el gusto por el fútbol. En su establecimiento también se habla del balompié, pero sobre todo de la selección nacional, que aún sigue siendo un bien nostálgico en Estados Unidos.
Amaya hace una pausa en su trabajo para hablar de aquella selección de 2012 que dirigió el estratega uruguayo Rubén Israel [QEPD] en una fase de la eliminatoria a Brasil 2014. Incluso tiene documentados algunos encuentros con el timonel charrúa en Maryland. También testifica con imágenes que fue compañero de charla del exseleccionado nacional, Eliseo Quintanilla, inactivo, y Nelson Bonilla, ahora del Thai Port, de la Liga Premier de Tailandia.
«Yo antes estaba más cerca de la selección, pero aún sigo pendiente. Me gustaría estar el próximo viernes en el estadio Cuscatlán, para ver el juego contra Jamaica, por la eliminatoria a Catar 2022», dijo Amaya al mismo tiempo que revisa un vehículo de un cliente en el parqueo de su negocio.
Por su parte, dentro del taller está Díaz. Lo tiene entretenido un Toyota. Ha dedicado buena parte de una tarde para trabajar en el Rack y Piñón. Hace lo que le gusta y eso hasta lo libera de alguna escasa cuota de estrés. Con ayuda hidráulica está debajo del automotor. Hay dedicación y pasión en lo que hace, aparte de que no le quiere fallar a su clientela. Su labor tiene sello de garantía.
Luego, Díaz pone cara de ilusión. Sabe que por la tarde verá en entreno a la Azul, en un campo de Virginia. Es firpense y sabe que del plantel usuluteco estará el zaguero central, Eduardo Vigil. Antes de irse a la cancha pasará por casa y llevará la camisa del equipo taurino para que Vigil se la firme. «Ese muchacho se ve accesible, lo veo humilde», dice Díaz acerca del zaguero que lucha por un puesto en la titular de Hugo Pérez.





Fotos Christian Peñate







