Empresarios del transporte público de pasajeros aglutinados en la Mesa Nacional del Transporte reiteraron públicamente los beneficios que han obtenido con las estrategias de seguridad implementadas por el actual Gobierno para combatir a las pandillas y otras estructuras criminales que por décadas extorsionaron al sector y asesinaron motoristas, cobradores, despachadores y dueños de autobuses.
Los transportistas aseguran que gracias al Plan Control Territorial y el régimen de excepción han logrado una reducción de cerca del 100% de lo que pagaban cada año [entre $12 a $34 millones] en concepto de extorsión; a esto se suma que tampoco han sido víctimas de atentados armados como diariamente sucedía en los gobiernos de ARENA y FMLN.
El secretario general de la referida mesa, Lucio Vásquez, explicó ayer luego de una asamblea de empresarios del sector, que el clima de seguridad actual «coincide con las medidas que tiene el Gobierno como el régimen de excepción; podemos dar fe de una reducción cercana al 100 % de lo que se nos exigían. Como empresarios del transporte de pasajeros reconocemos el esfuerzo en seguridad del presidente Nayib Bukele».
MILES DE VÍCTIMAS EN EL SECTOR
Vásquez aseguró que desde el 2004 [durante gobiernos de ARENA y FMLN] los ataques de pandilleros cobraron la vida de 2,452 personas vinculadas al sector transporte; entre choferes de buses y microbuses de las diferentes rutas, así como cobradores, despachadores y hasta empresarios.
«El pago de la extorsión golpeó nuestra economía, el sector transporte ha sido víctima de las agresiones armadas que mantuvieron por años los pandilleros con el asesinato de nuestros conductores», afirmó Vásquez.
En ese sentido, los transportistas acordaron solicitar al presidente Bukele que mantenga vigente el régimen de excepción. «Nuestro sector le pide de manera contundente que mantenga esta medida, la cual lejos de causarnos daño nos ha beneficiado grandemente», aseguró el directivo.
Alex Sorto, presidente de la gremial, explicó que el encierro de miles de criminales les permitirá hacer una mejor selección de su personal para evitar que pandilleros se infiltren como conductores de buses y microbuses.
«Esperamos que sea motivo para que los jóvenes formen parte de la fuerza laboral que el transporte colectivo de pasajeros está necesitando, ya que está limitación territorial que la juventud tuvo hasta antes de la implementación del régimen de excepción no había permitido que el joven se convirtiera en conductor o supervisor de ruta», manifestó Sorto.
A esta reunión fueron invitados delegados del Gobierno para conocer las inquietudes de los buseros y se dejó claro que la principal razón de ser es la población usuaria.

SEGURIDAD Y GOLPE A LA CRIMINALIDAD
Además de los beneficios obtenidos por los buseros, otros resultados del régimen de excepción -registrados entre el 27 de marzo y el 29 de agosto- están el decomiso de 1,399 armas de fuego, 1,659 vehículos, $1.2 millones y 12,588 celulares. A esto se suma la reducción de homicidios que poco a poco se acerca a los 200 días sin muertes violentas durante la actual gestión.
Actualmente, la Policía y el Ejército desarrollan labores de prevención del delito en 1,266 rutas del transporte público. En julio, el presidente Bukele ordenó a las fuerzas de seguridad garantizar la seguridad de la población en las 10,150 unidades, de las cuales 6,787 son buses y 3,363 son microbuses.







