La antigüedad del edificio donde se encuentra el Museo Nacional de Aviación es proporcional a la historia de la aviación salvadoreña. El primer aeropuerto de El Salvador fue inaugurado el 20 de marzo de 1923. Han transcurrido cien años de esa fecha que marcó parte del desarrollo del país. Fotografías, motores, aviones y diversos documentos son muestra de los hechos y actividades acontecidas en el tiempo.
El museo como tal surgió en el 2001 con el objetivo de adquirir, custodiar y conservar los bienes muebles e inmuebles que constituyen el patrimonio histórico de la aviación nacional, para conocimiento del público, sobre las más relevantes gestas aeronáuticas.
Actualmente posee 12 salas y dos áreas interactivas, pero se prevé abrir una nueva donde se pueda proyectar por medio de videos la historia aeronáutica. La idea de este nuevo espacio será simular el interior de un avión con réplicas de asientos a los reales, de manera que el visitante pueda imaginar que se encuentra en las alturas mientras conoce más sobre la aviación.


El lugar está abierto al público general de lunes a domingo, de 7:30 a.m. a 12 m. y de 2 p. m. a 4 p. m. El costo de ingreso es de $1 por persona, niños menores de siete años y adultos de la tercera edad entran gratis.
También están disponibles los recorridos guiados para estudiantes, previa cita al teléfono al 2250-0070.
Al visitar el museo, el recorrido inicia en la Plaza de la Aviación donde se encuentra un monumento conmemorativo al centenario de la Fuerza Aérea Salvadoreña, así como las 10 aeronaves que alguna vez estuvieron en servicio, pero que se preservan para la exhibición.
Aviones como el A-37 (de caza y bombardeo), el Ouragán, el B-26 (ocupado en la Segunda Guerra Mundial), el Fouga y helicópteros de alas rotativas como el UH-1M (de combate), UH-1H (de transporte de personal) se pueden observar en la plaza.
El trayecto continúa hacia el salón principal donde, en sus inicios, fue el área de recepciones del aeropuerto de Ilopango. Allí hay una estructura contemporánea con acabados antiguos que se mantienen en el tiempo.
Además, el salón posee un sonido acústico para que al hablar en uno de sus puntos la voz se propague por toda esa zona.
Las pinturas que están en las paredes también cuentan su historia. Una de ellas muestra la evolución del hombre y su deseo de alcanzar el cielo, que incluye un globo aerostático debido a que el 21 de noviembre de 1783 se realiza el primer vuelo en un globo tripulado sobre París, Francia.
Otras pinturas rememoran los primeros combates aéreos del país, la leyenda griega de Dédalo e Ícaro, la Primera Guerra Mundial, la evolución de la era espacial y la conformación de la Fuerza Aérea en el país.
Posterior a ese salón, la historia de la aviación se comienza a seccionarse por las diversas salas (12).

Sala 1. Enrico Massi e historia de la aviación. En esta sala se resume, por medio de fotografías, la historia de la aviación en El Salvador y se resalta la figura de Enrico Massi, el primer piloto que vino al país después de haber terminado la Segunda Guerra Mundial. También aparecen las figuras del capitán Humberto Aberle Pérez, quien es considerado el primer piloto militar, y de Belisario Salazar, el primer mecánico de aviación.

Sala 2. Guerra de la Legítima Defensa Nacional. Aquí se resguardan las prendas que usaron personajes considerados como «Héroes de la Guerra de las 100 horas». También hay bombas, aeronaves, artefactos y otras indumentarias que se utilizaron en julio de 1969 en la guerra contra Honduras. Muchos conocen esta guerra como «Guerra del fútbol».

Sala 3. Historia de la Campaña Militar 1980-1992. En ella se encuentra un panel de instrumentos de un helicóptero UH1H y la iluminación que tiene de día y de noche, imágenes del personal que participó en el conflicto armado salvadoreño, el equipo que utilizaron durante la llamada «campaña militar», entre ellos visores nocturnos, cascos y chalecos.

Sala 4. Armamento utilizado en la Campaña Militar. Allí se encuentran diferentes tipos de armamento, como ametralladoras y bombas que fueron utilizadas en el conflicto armado salvadoreño. Los visitantes pueden observar las diversas formas y tamaños que poseen los artefactos de la época.

Sala 5. Reconocimientos. La participación de la Fuerza Aérea en diversos actos ha sido reconocida por diversas entidades y países. En esta sala se observan los reconocimientos que la FAS ha obtenido por la ayuda humanitaria brindada. Entre los países que han mostrado su agradecimiento se encuentran Guatemala, Honduras, Panamá, Colombia y Estados Unidos.

Sala 6. Exposición de trajes. Son trajes ocupados en el transcurso de la aviación. La vestimenta ha sido necesaria cambiarla por políticas de seguridad, ya que hubo necesidad de hacerlo más resistentes al fuego o modificarlo dependiendo del tipo de avión a utilizar porque hay aeronaves que no se pueden volar con cualquier tipo de tela.

Sala 7. Brigadas aéreas. Una sala equipada para que las personas conozcan los motores. Hay motores a reacción, con pistones de diferente tipo de aeronaves, así como la simulación de una transmisión de helicóptero donde se puede ver los platos giratorios, los anillos planetarios, las palas del helicóptero y el rotor de la cola. A escala se ha tratado de simular el funcionamiento de un helicóptero.

Sala 8. Misión de las Naciones Unidas. Acá se observan todas las misiones de aviación que la Fuerza Aérea ha realizado en otros países como Mali, Afganistán e Irak. De las visitas hechas se han traído recuerdos, ya sean regalados o comprados. La idea es traer la cultura de otros lugares para que las personas la conozcan.

Sala 9. Centro de instrucción Militar Aeronáutico-CIMA. En esta sala se muestra la formación que reciben las nuevas generaciones que integrarán la Fuerza Aérea, ya sea como mecánicos o pilotos. En la sala se observan tres uniformes: el de uso diario de los alumnos, el de fatiga y el de instrucción.

Sala 10. Aeromodelismo o aeronaves a escala. Acá se encuentran aeronaves a escala la mayoría de los modelos de aeronaves que ha tenido el país. También hay una representación de la evolución de los aviones. Los hay de doble ala, de tela, biplanos y triplanos.

Sala 11. Sala de cabinas. Al subir a la segunda planta se observan cabinas de diversos helicópteros, donde los visitantes pueden experimentar la sensación de estar dentro de una aeronáutica real. Entre las cabinas están las de un avión Ouragán y otra de un avión C-47.

Sala 12. Simulador de vuelo. Aquí se ha adaptado un simulador en la cabina de un helicóptero real para que las personas que visitan el museo puedan sentir la experiencia de manipular los controles de la aeronave y vivir la experiencia de un vuelo.







