Cuando un gobernante demuestra con resultados que sí se puede servir a la población, cuando hay voluntad de hacerlo, deposita toda la confianza en él y en cualquier toma de decisiones, y eso es lo que se ha visibilizado durante el mandato del presidente Bukele, una excelente conexión entre él y su pueblo. Muestra de ello son las recientes propuestas que ha impulsado ante la Asamblea Legislativa con la finalidad de hacer una reorganización territorial del país y la reducción de los cargos a diputados, lo cual ha sido tomado con un gran beneplácito por parte de la población, abrigando la esperanza de que estas transformaciones vendrán a dar mayor gobernabilidad al país, especialmente en los distritos locales, donde habrá mayor transparencia en la administración de las finanzas y mayores capacidades en la ejecución de proyectos de impacto en la zona. Se mejorarán los procedimientos burocráticos, las respuestas para resolver las necesidades de la población serán más efectivas e inmediatas, a esto hay que agregar que los directores o coordinadores de los diferentes distritos ya no serán activistas políticos sin ninguna formación en la administración pública, sino especialistas con alta formación académica, con experiencia en el diseño y elaboración de perfiles de proyectos de cooperación y de impacto, capaces de gerenciar con base en resultados; es decir, verdaderos gestores para el desarrollo. Se someterán a un proceso de selección y calificación por parte de expertos multidisciplinarios y ya no serán asignados por cuotas políticas, como lo hacían en el pasado. Esos procesos de selección van a garantizar que las cosas se harán bien y que todos los esfuerzos que conlleva esta nueva reorganización serán de beneficio pleno para la población más vulnerable, la de escasos recursos, todos aquellos que estuvieron marginados del sistema durante décadas.
No cabe la menor duda de que los beneficios que traerá esta nueva organización territorial se podrán ver reflejados en un desarrollo real y significativo para el país y en cada uno de los distritos que contarán con el apoyo efectivo del Gobierno Central para promover el progreso de las comunidades.
Los directores de distritos deberán ser excelentes gestores, no funcionarios de escritorio que solo aparecen en los cortes de cintas simbólicas, reunidos en hoteles listos para la foto y publicidad de su propia imagen. Se necesitan verdaderos gestores de campo, capaces de mapear las necesidades urgentes e importantes de sus distritos, capaces de diseñar e implementar proyectos de impacto que vengan a resolver necesidades reales de su población, verdaderos técnicos con capacidad para elaborar su propio programa de desarrollo.
El presidente Bukele nos ha demostrado que es un hombre con visión de país; ha demostrado ser un líder honesto y franco que ha sabido honrar las deudas de país heredadas. Es un agudo lector de la realidad nacional, ha demostrado también ser vanguardista e innovador, sabe interpretar leyes y fiscaliza su aplicación con firmeza, un patriota que se une al pueblo en defensa de los más vulnerables que ha logrado conformar un gran equipo de trabajo a su alrededor.
Tampoco vamos a ignorar y cubrir que hay algunos funcionarios que no han estado a la altura o al nivel de la visión que tiene el presidente, y se han quedado cortos en sus funciones, pero tenemos la certeza de que, como hombre de Estado, nuestro presidente sabrá evaluar a sus ejecutivos y en su próximo gobierno hará los ajustes necesarios y pertinentes al respecto. Lo importante es que el desarrollo del país no se detiene y ya se ven resultados muy concretos, cambios que jamás se habían visto en la historia de nuestro país y que están siendo reconocidos aun por potencias mundiales; sin embargo, debemos considerar que transformar un país no es responsabilidad de un presidente o su equipo de Gobierno. Es una responsabilidad de todos los salvadoreños. Todos, desde nuestras trincheras, podemos aportar al mejoramiento de nuestra nación para posicionarnos como un ejemplo para Latinoamérica y el mundo.







