La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una medida de financiación de emergencia, un paso clave para aplazar la inminente paralización de la administración federal («shutdown»).
La aprobación se produjo luego de que el presidente republicano de la cámara, Kevin McCarthy, hizo un último intento para evitar la parálisis, pero solo podría aprobarse con el apoyo de los demócratas.
El texto fue aprobado con 335 votos a favor (91 en contra) y ahora debe pasar al Senado. Prevé que la administración siga recibiendo fondos durante 45 días.
La embajada de Estados Unidos en El Salvador, por su parte, aclaró ayer que «los rumores de que un cierre del Gobierno de Estados Unidos permitirá que los migrantes ingresen al país son falsos».
Si el Senado no aprobaba ayer el fondo de emergencia, la mayor economía del mundo funcionaría este día a cámara lenta: 1.5 millones de funcionarios estarán sin sueldo, el tráfico aéreo se vería perturbado y no se atenderían muchos servicios públicos.
Ni el Senado, controlado por los demócratas, ni la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, lograron aún aprobar un proyecto de ley para prorrogar el presupuesto federal que expiraba el sábado a la medianoche.
La medida aprobada ayer a iniciativa de McCarthy y conocida como «stopgap» solo permitiría seguir financiando el Gobierno durante 45 días más, pero sin ninguna ayuda para Ucrania, un punto de importante discordia para los demócratas para avalar el presupuesto federal.
«Pido a republicanos y demócratas que dejen a un lado sus diferencias políticas. Piensen en los estadounidenses», dijo McCarthy el sábado antes de la votación. Y es que esta crisis presupuestal tiene repercusiones directas en la guerra de Ucrania.







