Al menos 455 niños y adolescentes fueron asesinados entre enero y septiembre en Ecuador, donde el lunes cuatro menores, entre ellos un bebé, fueron ultimados a tiros por sicarios en Guasmo Sur, Guayaquil, según registros de la Defensoría del Pueblo.
«La situación en la provincia de Guayas es particularmente grave», donde se registra la mayoría de casos, agregó el texto.
De acuerdo con el reporte semestral del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado, entre enero de 2019 y junio de 2022 los homicidios de jóvenes entre 15 a 19 años se incrementaron un 500 % en el país, azotado por el narcotráfico y las bandas criminales.
El último caso fue el de los hermanos Jordana, Briana, Adiel y Aitana que murieron cuando hombres armados dispararon contra su vivienda en el Guasmo Sur, un empobrecido barrio de Guayaquil, capital de la provincia de Guayas.
Los niños tenían entre 5 meses y 7 años. Su madre, de 24 años, también falleció debido a la gravedad de las heridas.
La policía considera que el ataque iba direccionado a otras personas que vivían en la casa vecina y donde los uniformados hallaron explosivos.
«Este incidente, reflejo de un aumento alarmante en los actos de sicariato y violencia, subraya una emergencia de seguridad nacional», señaló la Defensoría del Pueblo.
Agregó que «una masacre se convierte en el espejo más crudo del sicariato en Ecuador», una nación convertida en centro logístico para el envío de cocaína a Estados Unidos y Europa.
Byron M., alias «Borreguito» fue capturado este jueves como uno de los implicados en el quíntuple homicidio. Se indicó, además, que la policía continúa sus investigaciones «para dar con los demás responsables».
Petición
La Defensoría del Pueblo exhortó al gobierno a «gestionar de manera urgente los recursos necesarios» para combatir al crimen organizado y el narcotráfico, ante este escenario.
Ecuador alcanzó el récord de 26 por cada 100.000 habitantes en 2022. Esa cifra podría escalar este año hasta llegar a los 40 asesinatos por cada 100,000 personas, según expertos.







