El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, acordó con Washington una mayor contención de los migrantes que cruzan su territorio para llegar a Estados Unidos.
El miércoles 27 de diciembre, López Obrador recibirá a una delegación estadounidense de alto nivel, anunciada por su homólogo Joe Biden, con el fin de abordar esta situación que es considerada «extraordinaria».
«Vamos a reforzar todo lo que podamos para ayudar a que se mantenga el flujo (de migrantes), pero ordenado», dijo el mandatario en una rueda de prensa.
Agregó que «el acuerdo es que sigamos trabajando juntos, ya tenemos una propuesta para ir reforzando nuestros planes, de lo que venimos haciendo».
El presidente mexicano sostuvo el jueves una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Joe Biden, para hablar de la crisis migratoria.
El presidente mexicano confirmó que el encuentro será en Palacio Nacional con el secretario de Estado, Antony Blinken, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y la asesora de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Liz Sherwood Randall.
Un comunicado del Departamento de Estado señala que la delegación «subrayará la necesidad urgente de vías legales y acciones ejecutivas adicionales por parte de los socios en toda la región».
Por su parte, López Obrador reconoció que hay un aumento en el número de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, principalmente de Venezuela, pero también haitianos, cubanos y ecuatorianos.
En las últimas semanas, la policía fronteriza de Estados Unidos dio cuenta de unas 10,000 personas que cruzan de México hacia Estados Unidos por día, un ritmo más intenso que en meses previos.
Además, el jueves, dos migrantes, uno de origen haitiano y otro de origen venezolano, murieron en una zona fangosa del río Bravo, a la altura de la ciudad mexicana de Matamoros, cuando intentaban cruzar hacia Estados Unidos.







