El Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) en La Haya ordenó este viernes a Israel que tome todas las medidas posibles para prevenir los actos de genocidio en la Franja de Gaza.
La jueza Joan E. Donoghue, presidenta del tribunal, demandó las medidas y solicitó garantizar que las fuerzas armadas israelíes no comentan genocidio. La corte también exigió a Israel que informe sobre las medidas referentes a la orden dentro de un mes.
Consideró que la «catastrófica situación humanitaria» en el asediado territorio palestino «podría deteriorarse más» antes de que pronuncie su fallo final.
El tribunal urge a Israel a adoptar «medidas inmediatas y eficaces para permitir el suministro de servicios básicos y de ayuda humanitaria» en Gaza, donde 85 % de los cerca de 2,4 millones de habitantes se convirtieron en desplazados internos desde el inicio de la guerra.
Además, el Estado hebreo debe «tomar todas las medidas» para «impedir» actos contemplados por la Convención para la prevención de genocidios y «castigar la incitación directa y pública a cometer un genocidio», agrega.
Antes de leer las disposiciones, Donoghue citó declaraciones de dirigentes israelíes como el ministro de Defensa, Yoav Gallant, quien al ordenar el 9 de octubre un «asedio completo» de la Franja de Gaza afirmó que sus fuerzas estaban «combatiendo contra animales».
El tribunal emitió este fallo en el marco del recurso de emergencia presentado el 29 de diciembre por Sudáfrica, argumentando que Israel violó la Convención para la prevención de genocidios, firmada en 1948, después del Holocausto.
La canciller sudafricana, Naledi Pandor, consideró que esas medidas equivalen a un llamamiento a un alto el fuego.
«¿Cómo aportar ayuda humanitaria sin un alto el fuego? ¿Cómo suministrar agua, [facilitar] el acceso a la energía? ¿Cómo garantizar que los heridos se beneficien de cuidados sanitarios?», se preguntó frente al Palacio de la Paz de La Haya, donde sesiona la TIJ.
«Sin un cese el fuego, no se puede hacer nada de eso», añadió.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tachó de «escandalosas» las acusaciones de «genocidio».
Durante las audiencias previas a la sesión del viernes, Israel subrayó que actuaba en legítima defensa, tras el ataque del grupo terrorista Hamás el 7 de octubre en el sur de su territorio, y que hace cuanto puede para proteger a los civiles de Gaza.







