El primer gran paso para transformar El Salvador ha sido la conquista de la verdadera paz. Por primera vez en su historia, los salvadoreños saben qué es vivir en tranquilidad.
La inseguridad que fue cultivada y promovida en las administraciones de ARENA y del FMLN caló tan hondo en la psique nacional que muchos ciudadanos tienen interiorizados comportamientos negativos relativos a la violencia, el miedo y el terror que las pandillas sembraron a lo largo y ancho del país.
No obstante, para los ciudadanos honrados y trabajadores, conocer la paz ha sido un catalizador para impulsar el emprendimiento y los negocios, además de que ha significado un importante salto cualitativo en calidad de vida.
En la medida en que las políticas de seguridad pública del presidente Nayib Bukele se volvieron la nueva realidad hemos visto cómo una nación entera se transforma. La pesadumbre que caía sobre todos por vivir rodeados de la muerte, la impunidad, la corrupción y la falta de oportunidades terminó y ahora se respira optimismo y esperanza.
El Centro Histórico de San Salvador pasó de ser un lugar tenebroso, dominado por el crimen organizado y convertido en pueblo fantasma al caer la noche a ser el corazón de un país entero. Los cambios impulsados cuando el presidente Bukele era el alcalde de la capital han empezado a tomar forma y a acelerarse desde el Gobierno.
Ahora, uno de los principales atractivos turísticos de El Salvador es su vibrante Centro Histórico, con edificios que son patrimonio cultural y se exhiben de manera orgullosa, como el Palacio Nacional, y otros que son una muestra del nuevo país que estamos construyendo entre todos, como la Biblioteca Nacional, un regalo de la República Popular China que fue gestionado por el presidente Bukele.
En la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss) se han recuperado proyectos privados estancados por un monto de $1,200 millones.
Pero el proceso va más allá del Centro Histórico y de la zona metropolitana. Dentro de unos días, una empresa de capital salvadoreño inaugurará una importante inversión que transformará el paisaje urbano de una de las metrópolis de la zona oriental del país. Esto es una muestra de la confianza del sector privado en el Gobierno del presidente Bukele y de la seguridad jurídica en el país.
Estas oportunidades no han aparecido de forma espontánea, sino que son el fruto del trabajo y la planificación del Gobierno.





