Honduras decidió ayer denunciar el tratado de extradición con Estados Unidos, por el cual han sido encarcelados poderosos narcotraficantes, al acusar de «injerencia» a la embajadora en Tegucigalpa, Laura Dogu, en su política hacia Venezuela.
«La injerencia y el intervencionismo de Estados Unidos, así como su intención de dirigir la política de Honduras a través de su embajada y otros representantes, es intolerable. He ordenado al canciller Enrique Reina denunciar el tratado de extradición», anunció en la red social X la presidenta Xiomara Castro.
El tratado es considerado una herramienta clave para desmantelar el «narco-Estado» que, según la justicia estadounidense, fue levantando en Honduras bajo el Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández (2014-2022).
Medio centenar de hondureños han sido extraditados hacia Estados Unidos desde 2014 por tráfico de drogas en virtud de este tratado, entre ellos el propio Hernández, quien fue condenado en junio en Nueva York a 45 años de prisión.
El Gobierno de Castro es un firme aliado de Venezuela. Honduras fue uno de los pocos países latinoamericanos que felicitó al presidente venezolano Nicolás Maduro por su cuestionada reelección, el 28 de julio.
La mandataria izquierdista hondureña anunció su decisión de retirarse del tratado luego de que la embajadora estadounidense expresó la «preocupación» de su país por una reunión que sostuvieron autoridades de Honduras con el ministro de la Defensa de Venezuela, general Vladimir Padrino López, sancionado por Estados Unidos.
Estados Unidos «agrede, desconoce y viola impunemente los principios y prácticas del derecho internacional, que promueven el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la paz universal. Basta», agregó Castro.
Poco antes del anuncio de la mandataria, el canciller Reina había calificado de «insoportable el irrespeto e injerencia» de la embajadora. «Honduras acudió a una competencia de academias militares, insinuar o implicar como narcotraficantes y descalificar a nuestras autoridades es realmente una amenaza directa a nuestra independencia y soberanía. No guardemos silencio ante estas expresiones sin fundamento», dijo en X.
En América Latina, solamente Honduras, Cuba, Nicaragua y Bolivia felicitaron a Maduro por su reelección en los comicios, en los que la oposición denunció un «fraude». La denuncia del tratado causó preocupación en algunos sectores. «Han de estar saltando [de alegría] los narcotraficantes porque ya no van a ser extraditados de Honduras», afirmó a la estación local Radio HRN el abogado.







