El director general de la Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Arriaza Chicas, enfrentó en 2020 a una Asamblea Legislativa dominada por las bancadas de ARENA y FMLN, priorizando la vida de los salvadoreños antes que someterse a un «show político» en el interior de ese órgano de Estado, recordó el sociólogo y analista Mauricio Rodríguez.
«El antejuicio promovido por ARENA y el FMLN contra el comisionado Mauricio Arriaza Chicas tenía la intención de desestabilizar al país […] y bloquear el Plan Control Territorial [PCT] que electoramente los afectaba a ellos [ARENA y FMLN]», afirmó.
Arriaza Chicas enfrentó a finales de 2020 un proceso de antejuicio en el congreso, en su calidad de viceministro de Seguridad Pública «ad honorem», bajo el argumento de incumplir un requerimiento de una comisión especial.
La Fiscalía, a petición de la Asamblea, solicitó en octubre de 2020 el antejuicio y desafuero para Arriaza Chicas por el supuesto delito de incumplimiento de deberes por negarse a llevar por la fuerza a los entonces ministros de Salud y de Hacienda, Francisco Alabi y Alejandro Zelaya, respectivamente, ante una comisión especial que buscaba entrometerse en el trabajo del Ejecutivo para atender la emergencia sanitaria por la COVID-19.
Arriaza Chicas, quien también era el director general de la PNC, envió notas a la Asamblea Legislativa argumentando que no llevó por apremio a Alabi y a Zelaya porque se encontraban trabajando en la estrategia de la lucha contra la pandemia por COVID-19.
Rodríguez calificó ayer el proceso de antejuicio contra Arriaza Chicas de un «bochornoso hecho político», y aseguró que la verdadera intención de los partidos ARENA y FMLN era sacar del Gabinete de Seguridad Pública a un elemento que tenía información para golpear a las pandillas y al crimen común y organizado del país.
De hecho, el PTC y la implementación del régimen de excepción han permitido una reducción drástica de homicidios y la captura de más de 81,000 pandilleros, siendo Arriaza Chicas una pieza clave en la estrategia.







