La alcaldía de San Salvador Centro ha anunciado que mantiene los planes para rescatar el Centro Histórico. Esta cruzada, que comenzó cuando el presidente Nayib Bukele fue alcalde de la capital, ha redescubierto la imponente belleza del Palacio Nacional y de muchos edificios.
El trabajo de cableado subterráneo y la reconstrucción de calles son parte del proceso de recuperación de la ciudad. A esto se suman los nuevos edificios, como la colosal sede de la Biblioteca Nacional de El Salvador, un donativo de la República Popular China que gestionó directamente el presidente Bukele.
Empresas y negocios están buscando trasladarse al Centro Histórico, lo que era impensable hace apenas unos años. Otros más están invirtiendo millones de dólares, como la construcción de un edificio de apartamentos, además de hoteles, restaurantes y sucursales de franquicias internacionales.
No se trata de un rescate exclusivo de la infraestructura. El tejido social se está recomponiendo y les permite a los ciudadanos disfrutar de espacios públicos que antes estuvieron vedados. Con la implementación del Plan Control Territorial y el régimen de excepción, El Salvador es ahora uno de los países más seguros del mundo.
Estas estrategias permiten que el Centro Histórico —con sus plazas y espacios públicos— sea accesible a cualquier hora del día. Sin los pandilleros que extorsionaban, robaban o traficaban en el corazón de la capital, San Salvador se ha transformado. Atrae a turistas, nacionales y extranjeros y se ha vuelto un lugar de moda, tanto que rivaliza con destinos más tradicionales, como la playa o la montaña.
Asimismo, los centros históricos de otros departamentos también están bajo un proceso de recuperación. La Dirección de Obras Municipales (DOM) ha trabajado para traer a la luz el brillo y la grandeza de ciudades con un legado histórico incuestionable.
A estas alturas es importante destacar los avances, pero también es necesario reconocer que hace falta un largo trecho para lograr una transformación amplia, profunda y permanente. El Gobierno y las autoridades municipales no van a bajar la guardia hasta completar el proceso. Como ciudadanos, además de disfrutar los espacios públicos recuperados, también tenemos el derecho de mantener estos cambios, luchar para conservarlos y colaborar con su crecimiento.
La voluntad popular a favor de un nuevo El Salvador se ha expresado consistentemente en las urnas y ahora acompaña al presidente Bukele en su segundo mandato.





