El viernes pasado, la Fiscalía General de la República (FGR) ordenó la captura del expresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y dirigente del FMLN Eugenio Chicas para que enfrente un proceso por enriquecimiento ilícito.
Siendo magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Chicas abusó de su cargo y se apropió de más de $200,000, según consta en un proceso judicial en su contra.
El 12 de noviembre de 2024, Chicas y su grupo familiar fueron condenados por enriquecerse ilícitamente con $202,557.51, según la resolución que emitió la Cámara Segunda de lo Civil de San Salvador.
Chicas, asimismo, fue secretario de Comunicaciones entre 2015 y 2018, en el período del expresidente Salvador Sánchez Cerén (condenado por corrupción), diputado por el FMLN en la Asamblea Legislativa en los períodos 1994-1997 y 1997-2000 y también formó parte del Parlamento Centroamericano, además de ostentar cargos políticos internos en su partido.
Chicas fue un comandante guerrillero que luego de los acuerdos entre ARENA y el FMLN se incorporó como dirigente político y siempre tuvo puestos públicos en los que devengaba miles de dólares. A pesar de ello, encontró tiempo para impulsar negocios en Suchitoto asociado con otros personajes políticos.
Su captura está vinculada con la guerra contra la corrupción que declaró el presidente Nayib Bukele hace ya varios años y que se ha extendido para combatir a los responsables del saqueo protagonizado por políticos tanto de ARENA como del FMLN.
Este compromiso incluye separar a los malos funcionarios que formaron parte de la administración actual, como el excomisionado presidencial Christian Flores, quien fue detenido por pedir sobornos.
Los dirigentes del FMLN y otros activistas de esta agrupación de izquierda han salido a criticar la detención del exmagistrado. En su afán por ocultar las razones reales de su detención, alegan que hay una persecución política contra opositores, aunque la realidad demuestra que se trata de la justicia buscando que los que dañaron al pueblo salvadoreño devuelvan y corrijan el daño causado.
Algunos de los que se rasgan las vestiduras por la detención de Chicas lo hacen desde el extranjero, adonde han huido para evadir sus propios procesos judiciales también por actos de corrupción. Funcionarios públicos se dedicaron a saquear al Estado y a pagar lujos y opulentos estilos de vida con fondos que eran del pueblo.
Ha llegado el fin de la impunidad y el momento de enfrentar las consecuencias de sus actos.






